Ley de impuesto a las ganancias: quiénes la pagan

Los jueces nombrados antes de 2017 continúan exentos de pagar el gravamen, así como otras asociaciones, mutuales y fiscos.

El impuesto a las ganancias representa uno de los gravámenes más importantes para la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y su recaudación. El mismo está apuntado a las ganancias finales de las personas físicas y jurídicas, por lo que es importante conocer todos sus detalles para saber si nos compete o no.

Sobre qué valor se aplica y quiénes lo pagan

El impuesto se aplica sobre el monto que se obtiene tras restarle a la ganancia neta las deducciones personas que detalla la ley. Por caso, tener cónyuge, hijos o pagar una empresa de medicina prepaga.

Este mínimo no imponible está determinado por la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE), un índice que analiza la evolución de los salarios. Además, también hay escalas actualizadas que definen las alícuotas fijas.

El mínimo no imponible es el porcentaje del sueldo sobre el que no aplica el gravamen. Sin embargo, desde hace años que este tope pierde con la inflación, por lo que el impuesto a la ganancia afecta un porcentaje cada vez mayor del sueldo.

Quiénes quedan exentos de la ley de impuesto a las ganancias

La ley de impuesto a las ganancias tiene un grupo objetivo claro, y a su vez, cuenta con varias exenciones. En cuanto a los fiscos nacionales, provinciales y municipales, quedan fueran esta obligación. Lo mismo sucede con los diplomáticos, los agentes consulares y representantes de países extranjeros.

Las sociedades cooperativas, las mutuales, las instituciones religiosas, así como las asociaciones de asistencia social y médica, también están por fuera de la obligatoriedad a pagar este monto. En 2020, con el inicio de la pandemia, el personal sanitario, de las Fuerzas Armadas y de otros grupos esenciales ingresaron a la lista de los exentos.

Uno de los puntos más controvertidos en este sentido es la exención de los jueces nombrados antes de 2017; una norma que se arrastra desde 1996, luego de que la Corte Suprema de Justicia estableciera de forma unilateral su “inaplicabilidad”.

Por último, los intereses generados mediante depósitos en cajas de ahorro o plazos fijos tampoco pagan el impuesto, así como las donaciones, las herencias y el resultado de las ventas de casa-habitación.