Después de una jornada de martes a la baja, las acciones argentinas vuelven a caer este miércoles en Wall Street, que extendió las pérdidas de la jornada previa. El sentimiento negativo responde al temor de los inversores ante el potencial disruptivo de la inteligencia artificial (IA) y su capacidad para transformar sectores económicos tradicionales.
Este miércoles, los ADRs argentinos caen hasta 7,7% en la bolsa de Nueva York, liderados por BBVA, Edenor (-6,9%) y Grupo Supervielle (-6,1%). Por su parte, los bonos en dólares operan de manera dispar: el Bonar 2029 trepa 0,5%, mientras que el Bonar 2041 cae un 0,1%. En este contexto, el riesgo país vuelve a superar la barrera de los 500 puntos básicos y llega a 506.
En cuanto a la tendencia general a la baja de Wall Street, la liquidación masiva se activó tras el lanzamiento de un complemento legal por parte de Anthropic para su chatbot, Claude. Este movimiento generó preocupación inmediata sobre el futuro de la industria de datos y los servicios profesionales, sectores que el mercado percibe ahora como vulnerables.
En un intento por estabilizar la confianza, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, minimizó los riesgos de obsolescencia durante una conferencia en San Francisco. "Existe la idea de que las herramientas de la industria del software están en declive y serán sustituidas por la IA. Es lo más ilógico del mundo, y el tiempo lo demostrará", aseguró el ejecutivo.
Pese a los comentarios de Huang, el mercado mantiene su sesgo vendedor, con una brecha marcada entre sectores. El Nasdaq Composite retrocede un 1,3% y el S&P 500 cae un 0,3%, mientras que el Dow Jones logra desmarcarse con un avance del 0,6%.
Las acciones que más subieron fueron Enphase Energy (+37,82%), CDW Corp (+13,70%) y MGM (+11,68%). Las mayores caídas se observaron en Boston Scientific (-16,58%), AMD (-16,67%) y Palantir (-13,26%).
El "índice del miedo" (VIX) refleja la tensión actual con un salto del 20% en solo dos ruedas, superando el umbral crítico de los 20 puntos. Esta métrica subraya la incertidumbre que rodea la actual temporada de balances y la reconfiguración de carteras tecnológicas.