La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) informó este miércoles que la producción y la exportación de vehículos nacionales sufrieron una nueva caída durante mayo. El freno en la actividad respondió a un proceso de adecuación técnica de las terminales y a la contracción del mercado interno.
Las terminales automotrices locales fabricaron un total de 37.762 unidades en el último mes. A pesar de que la cifra superó en volumen neto al período previo por la cantidad de días hábiles, representó una baja del 4,9% intermensual en el promedio diario de actividad, con 2.098 autos por jornada.
El balance de las exportaciones también regresó al terreno negativo con el envío de 25.237 vehículos al exterior. Este resultado reflejó una merma del 6,1% respecto de abril, con un comportamiento dispar entre las camionetas, que crecieron un 1,2%, y los autos particulares, que se desplomaron un 15,3%.
El presidente de la entidad fabril, Rodrigo Pérez Graziano, analizó la coyuntura y vinculó estos números a los cambios en las líneas de montaje. "Los volúmenes de producción de los últimos meses encontraron una base de estabilidad. Como habíamos anticipado, este año la industria atravesará un proceso de adecuación por la renovación de la oferta local impulsada por nuevas inversiones", señaló.
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El directivo destacó la medida del Gobierno para reducir de forma progresiva los derechos de exportación hasta su eliminación total en junio de 2027. No obstante, el representante de las terminales advirtió que el beneficio estatal requiere de un esfuerzo conjunto de otros niveles de la administración pública.
El ejecutivo reclamó un compromiso similar a los gobernadores e intendentes para reducir la presión impositiva sobre la cadena productiva. "Es un paso clave, ahora necesitamos el acompañamiento de provincias y municipios. Ingresos Brutos y las tasas municipales representan el 10% del valor de un auto exportado; reducir esa carga es urgente para ganar competitividad y consolidar nuestro modelo de negocio", concluyó Pérez Graziano.
La preocupación de las fábricas se extendió además al comercio interior por la acumulación de stock sin vender en los concesionarios oficiales. Las ventas a las agencias locales sufrieron un derrumbe interanual del 39% en mayo, lo que profundizó el déficit del acumulado anual que ya alcanzó una caída del 23,1%.