El Ministerio de Economía logró renovar la totalidad de los vencimientos de deuda en pesos al alcanzar un rollover del 103,46%. La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $8,41 billones, superando los compromisos inmediatos estimados en $8,13 billones y obteniendo un financiamiento neto cercano a los $281.000 millones. La respuesta del mercado financiero fue contundente, con ofertas de compra que alcanzaron los $14,17 billones, lo que representó un nivel de demanda 74,2% superior a las necesidades de refinanciación del Gobierno.
El resultado de la licitación buscó evitar un excedente de pesos disponibles en el sistema financiero que pudiera volcarse a la compra de dólares. De esta forma, al cubrir los vencimientos e incluso captar un monto adicional, se logró evitar una inyección neta de pesos que agregara tensión sobre la cotización del dólar.
Para contener la demanda de cobertura cambiaria sin impactar directamente en el MULC, la Secretaría de Finanzas recurrió a la emisión de instrumentos dollar-linked. El Tesoro adjudicó $982.108 millones entre cuatro títulos ajustados al tipo de cambio oficial, ofreciendo en esta curva "premios" o concesiones de aproximadamente 100 puntos básicos por encima del mercado secundario.
En cuanto al resto del menú financiero, el mayor interés de los inversores se concentró en los títulos a tasa fija, los cuales representaron el 48% del total adjudicado. En particular, la Letra del Tesoro con vencimiento en noviembre de 2026 (S13N6) acumuló solicitudes por $4,07 billones, recortando su tasa anual efectiva al 27,88% (equivalente a un 2,07% mensual). El volumen colocado se completó con un 32% en bonos a tasa variable TAMAR por $2,67 billones en conjunto, y $688.925 millones en instrumentos ajustados por CER.
Finalmente, la estrategia oficial resolvió rechazar ofertas por cerca de $5,8 billones para evitar una absorción excesiva de liquidez que pudiera generar presión sobre el sistema. Asimismo, Economía continuó con la política de reducir los plazos de colocación, ubicando la duration de la deuda emitida en 4,4 meses (131 días), sensiblemente por debajo de los niveles registrados a fines de julio. De este modo, la gestión del endeudamiento logró combinar refinanciación total, menor costo de tasa fija y contención cambiaria sin comprometer liquidez excedente.