Denuncia por "alquiler" de SIMIs: Aduana secuestró más de 1.600 cascos

Se trata de mercadería que una empresa local había importado a través de otra firma, dedicada a la venta de equipos de GNC. El valor incautado supera los $50 millones de pesos.

Luego de que una empresa argentina importara más de 1600 casos a través de otra firma, dedicada a la venta de equipos de GNC, la Aduana denunció penalmente el uso gravemente irregular de los dólares del BCRA. El valor de la mercadería incautada supera los $50 millones.

Los cascos de moto y bicicleta de montaña de alta gama son de la reconocida marca Alpinestars, cuya mercadería proviene de China, pero es facturada desde su casa matriz, en Italia.

La empresa TECNO GNC SRL se dedica a la comercialización de equipos de gas natural comprimido para autos que efectivamente tenía la vieja SIMI (es decir, la autorización del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones) y le cedió la SIMI al verdadero importador de los cascos, RACE IN SRL, que cuenta con la licencia para importarlos y los vende en locales que posee en centros comerciales incluso, las cajas en las que los cascos ingresaron al país llevaban impreso el nombre de RACE IN.

La denuncia penal de Aduana

La causa tramita en la Justicia Nacional en lo Penal Económico, donde se investigan potenciales delitos previstos en el Código Aduanero, habida cuenta de que la empresa dedicada al GNC realizó la importación de los cascos sin tener el necesario Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS).

Por su cuenta, la firma declaró que estaba importando cascos de bicicleta de montaña.

Durante los allanamientos, se secuestraron 1.644 cascos cuyo valor asciende a USD 305 mil, es decir, más de $52 millones. Debido a que las SIMI son intransferibles, la multa que aplicará la Aduana podría ser de hasta 725 mil dólares.

Justamente, el ordenamiento del comercio exterior que inició el ministro Massa obligó a dar de baja las SIMI en forma generalizada por la reiterada detección de este tipo de maniobras.

Aduana

Respecto al sistema que regía el comercio exterior antes de que asumiera sus funciones, el director general de Aduanas, Guillermo Michel, señaló: “Somos conscientes de que la principal causa de este tipo de maniobras es la brecha cambiaria. Son operaciones que buscan engañar a la Aduana con un único objetivo: obtener dólares a valor oficial en forma irregular. Pero más allá de la brecha, si los controles del Estado carecen de rigor técnico y profesional, el problema se agrava”.

“Si pensamos en los controles que tiene que realizar el servicio aduanero y en la tecnología involucrada, el viejo sistema SIMI era muy precario. Se requiere disponer de información en forma anticipada y poder realizar cruces de datos de manera eficiente. Es insólito que en su momento una empresa de GNC haya podido importar cascos de motos”, detalló Michel.