Cabot anunció el cierre de la planta de Campana y dejó a 150 trabajadores en la calle

La empresa química anunció el cierre definitivo de su planta. Los empleados marcharon este lunes en defensa de sus puestos de trabajo.

La empresa Cabot Corporation resolvió cerrar su planta ubicada en la localidad bonaerense de Campana y dejar sin empleo a 150 trabajadores, entre empleados directos y tercerizados. La firma se dedica a la producción de químicos especializados y materiales de alto rendimiento, entre ellos negro de humo, un insumo clave para la fabricación de neumáticos.

La decisión fue comunicada el martes pasado por directivos de la compañía y provocó una inmediata reacción de los trabajadores, que este lunes se movilizaron desde la planta hasta la plaza principal de Campana para presentar un petitorio ante el municipio y exigir garantías sobre el pago de indemnizaciones.

“Vino uno de los gerentes de Brasil, juntó a todos los trabajadores en el comedor y anunció que la firma iba a cerrar su operación en Argentina y que un estudio jurídico se iba a encargar del tema. No sabemos si nos van a pagar o no. Están queriendo meter el preventivo de crisis para pagarnos un 50% menos. A nosotros no nos han pagado, no nos han echado, estamos a la deriva”, relató Agustín, trabajador de la firma y padre de dos hijos, en declaraciones a C5N.

El cierre golpea especialmente a trabajadores con décadas de antigüedad en la planta. “Tenemos compañeros con más de 30 años en la fábrica que saben que no consiguen más trabajo, porque uno con esa edad para el sistema ya queda obsoleto. Es una tristeza terrible”, agregó.

Desde el sindicato también advirtieron sobre el impacto social de la medida. “El martes vinieron dos directivos de Brasil, juntaron a toda la gente en el comedor y notificaron el cese total de las tareas y el cierre definitivo de Cabot Argentina. Yo hace 15 años que estoy en Cabot y estamos con la lucha con los compañeros”, sostuvo Mario Di Paolo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Negro de Humo.

El dirigente remarcó además las dificultades que enfrentan los operarios para reinsertarse laboralmente en el actual contexto económico. “Con este modelo económico está muy difícil conseguir trabajo. Los compañeros son todos mayores de 40 años, se les va a complicar mucho empezar a trabajar de vuelta. Es una tristeza bárbara, pero hay que lucharla hasta el final”, afirmó.

Entre los trabajadores predomina la incertidumbre y el temor frente al futuro. “Es una sorpresa grande para todos. Ya no voy a conseguir laburo en ningún lado. Hay que remarla. Hay que pelear para evitar el cierre. Sin trabajo no hay dignidad y no hay nada. Es una vergüenza lo que hicieron”, expresó Gustavo, de 52 años y con 16 años de antigüedad en la empresa.

Otro empleado con 26 años dentro de la planta cuestionó los argumentos de la firma para abandonar el país. “Siempre pusimos el pecho en todas las crisis, pasamos por muchas, por eso es inentendible la situación que nos plantean hoy. No es un problema de productividad, es una decisión netamente comercial. Es una pena que tomen esta decisión y dejen a 150 familias sin trabajo”, sostuvo.

En el sector señalan además que la crisis de la industria del neumático agravó la situación de la compañía, particularmente tras las dificultades atravesadas por FATE, uno de los principales destinos de su producción.

El cierre de Cabot se produce en un escenario de fuerte deterioro industrial, marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la caída del consumo interno, la retracción de la actividad económica y la apertura importadora impulsada por el gobierno de Javier Milei, factores que golpean especialmente a la producción nacional.

Desde la asunción de Milei, distintos relevamientos privados y sindicales estiman que ya se perdieron más de 320 mil puestos de trabajo y que alrededor de 15 mil industrias cerraron sus puertas en todo el país, en medio de una recesión que continúa profundizando el deterioro del entramado productivo argentino.