Advierten que la canasta de servicios de la clase media en AMBA subió un 22,2% en lo que va del año

El ajuste en tarifas, transporte, educación y salud pegó fuerte en los hogares de Buenos Aires. Mantener una familia de cuatro integrantes requirió $2.980.339 en el tercer mes de 2026.

Mantener un hogar de cuatro integrantes en el Área Metropolitana de Buenos Aires requirió $2.980.339 en marzo, según un informe de la consultora Focus Market. Esta cifra contempla los desembolsos por vivienda, salud, transporte, educación y tarifas de servicios públicos.

El incremento cuatrimestral fue del 22,25% y duplicó la inflación proyectada para ese período. El informe atribuye esta disparidad a la actualización de precios regulados, los cuales arrastraban un fuerte atraso en comparación con la inflación general.

El director de la entidad, Damián Di Pace, detalló al respecto: “Si evaluamos las transformaciones macro y su incidencia en la vida diaria, lo más notorio es que la inflación se encuentra estable, pero aún en un nivel elevado. En ese marco, las tarifas de los servicios siguen en proceso de corrección gradual, atravesada por una dinámica de ‘ajustar sin desbordar, contener sin atrasar’”.

En el rubro inmobiliario, el alquiler de un departamento de tres ambientes en el Gran Buenos Aires alcanzó un promedio de $827.599. A este monto se sumaron expensas por $161.476 y boletas de energía eléctrica sin subsidios por $53.744.

Los ajustes tarifarios asfixian a las familias

La movilidad diaria experimentó subas por encima del promedio general, ya que el uso de colectivos y trenes demandó $89.381 mensuales. Para los dueños de vehículos particulares la situación resultó más onerosa: el seguro mínimo saltó a $146.020 y un tanque de nafta lleno costó $86.349.

El sector educativo y el sistema sanitario privado tampoco ofrecieron respiro para el bolsillo de los usuarios. Las cuotas de un colegio semiprivado para dos alumnos escalaron a $605.794, mientras que la medicina prepaga de un grupo familiar básico se ubicó en $647.044.

La canasta total de servicios básicos registró un encarecimiento del 57,5% a lo largo de los últimos doce meses. Este porcentaje se sitúa de forma marcada por encima de la inflación interanual, lo que profundiza la enorme presión económica sobre los hogares.