En la final entre Rosario Central y Platense, que define al campeón de la Copa de la Liga Profesional, hubo un fuerte choque de cabezas entre dos jugadores que provocó zozobra en todo el estadio.
Mateo Pellegrino y Facundo Mallo se dieron un fuerte golpe en el arranque del segundo tiempo. El jugador de Platense se llevó la peor parte y tuvo que ser trasladado en ambulancia.
En la final entre Rosario Central y Platense, que define al campeón de la Copa de la Liga Profesional, hubo un fuerte choque de cabezas entre dos jugadores que provocó zozobra en todo el estadio.
El golpe ocurrió entre Mateo Pellegrino (Platense) y Facundo Mallo (Rosario Central), quienes tuvieron un encontronazo con sus cabezas, en el arranque del segundo tiempo, cuando Central ganaba 1 a 0 a su rival. El árbitro paró el partido ante el silencio del Estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero.
El jugador de Platense, hijo de Mauricio Pellegrino, fue sacado en ambulancia de la cancha momentáneamente ante el corte importante en su cuerpo y que le dejó el rostro manchado de sangre.
Mallo, por su parte, fue atendido por los médicos en el campo de juego y siguió jugando con una venda en su cabeza. Pero su compañero Damián Martínez sufrió una lesión en una de sus rodillas cuando Pellegrino se desplomó sobre su pierna.
Trascendió desde el estadio que el jugador del Calamar se encontraba estable y consciente en la guardia del hospital local.