En medio del receso previo a los próximos compromisos internacionales y casi dos meses después de la final ante España, Lionel Scaloni dijo presente en el emblemático autódromo de Monza para presenciar el Gran Premio de Italia de la Fórmula 1.
El entrenador de la Selección argentina reapareció casi dos meses después de la final del Mundial perdida ante España en el paddock del circuito italiano.
En medio del receso previo a los próximos compromisos internacionales y casi dos meses después de la final ante España, Lionel Scaloni dijo presente en el emblemático autódromo de Monza para presenciar el Gran Premio de Italia de la Fórmula 1.
El entrenador campeón del mundo asistió al evento acompañado por su familia, donde combinó su pasión por el automovilismo con palabras de aliento para el piloto argentino Franco Colapinto.
El técnico de la Selección Argentina reveló que la presencia en la mítica pista italiana se debió principalmente a una exigencia familiar: “Vengo más por él (su hijo) que por mí. Es apasionado de la Fórmula 1. Este circuito vale la pena venir”, confesó en diálogo con ESPN.
En ese marco, el DT compartió su fascinación por el ciclismo, una disciplina que conecta al mundo del fútbol con los pilotos de elite, y contó un reciente encuentro en España: “La mayoría hace ciclismo. El otro día estuve en Mallorca con Carlos Sainz, que también hace bici. Es un deporte lindo. Bastante más riesgoso este, pero parecido”.
Scaloni se mostró impresionado por la evolución tecnológica de la categoría tras recorrer los boxes: “Fuimos a ver los coches de cerca. Es una cosa increíble lo que ha cambiado la F1 a lo que cuando yo iba de chiquito. Esperando a ver qué pasa con los Alpine, que están ahí adelante... Con Franco que larga séptimo, con el compañero primero... La verdad, increíble. Esperemos que vaya bien”.
Además, le dedicó un guiño cargado de expectativas al joven talento argentino de cara a la carrera: “Ojalá, lo merece. Es un circuito que, para el piloto de carrera, debe ser el más lindo para hacer un buen resultado”.
Por último, el entrenador dejó atrás el desgaste del último compromiso ecuménico, asegurando que el Mundial fue “un mes y medio estresante”, y confirmó que ya tiene la cabeza puesta en la reactivación de la agenda de la Selección: “Ahora disfrutando. Ya se viene otra fecha FIFA pero, cuando podemos, nos acercamos a ver este mundo, que a mí me apasiona desde siempre”.