Falta poco más de un mes para que LeBron James sea el Hombre de las Cuatro Décadas, diría Arjona. Sí, 40 años para el Rey. Jugando en la NBA. Y de qué forma…. Siendo el segundo goleador de su equipo y el N° 21 en la NBA, con un promedio de 23.2 puntos. También siendo el segundo mayor reboteador de los Lakers, además de ubicarse N° 31 en la competencia, con 7.7. Y, como frutilla del postre, siendo el mejor en asistencias de los angelinos y ubicándose nada menos que quinto entre todas las estrellas de la NBA, con 8.9 por juego. Una locura para la edad que tiene. Todos lo ven y casi nadie puede creer su vigencia, aunque sea ya algo de cada temporada. También es difícil creer que, con ese físico y potencia, ya ha llegado a la cuarta decena.
Pero detrás de todo esto hay muchos secretos. Algunos no tanto, porque ya es famosa su disciplina, profesionalismo, constancia y sacrificio, que cada año crecen hasta convertirlo en un mito. El seguir y seguir, a este nivel y haciendo tanto para lograrlo, es sólo para los elegidos de la historia. Porque no hay que olvidarse que LeBron llegó a la NBA antes que nadie, a los 18, y ahora está en su temporada N° 22. Nadie, en la historia, ha jugado más que él. Sí, otro hito más para el Rey.
La nueva serie que se emite en Netflix, llamada 5 Starters, que cuenta la intimidad de cinco superestrellas de la NBA, dejó al desnudo algunos métodos que le han permitido al Rey llegar hasta acá y hacer historia al ser el primer padre que juega con su hijo en el mismo equipo.
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Comenzó siendo una moda en Silicon Valley y ahora gana adeptos en muchas partes del mundo.
Su método es único y revolucionario, usando cada nuevo adelanto de la ciencia y la tecnología para mantener aceitada su máquina. “Mi dedicación es un gran motivo por lo que sigo jugando”, admitió, claro. Y su rutina diaria refleja esa disciplina. Los días de partidos todo arranca a las 6.30 de la mañana, cuando suena el despertador. A las 7, tras un breve desayuno, se da baños fríos de 10 a 15 minutos y a las 8.30 ya está en el centro de entrenamientos. Se mueve durante 20 minutos antes que el equipo y luego completa una hora más con el grupo. Luego del almuerzo y duerme dos horas de siesta. Al estadio llega al menos 3 horas antes del partido. Un poco de abdominales, sesión de tiros y luego estiramientos y masajes en el vestuario”, contó.
El tema es cómo bancar algo así, por tantos días y tantos meses de temporada. La respuesta está en lo que invierte (entre 1.500.000 y 2.000.000 de dólares por año, se calcula), lo que se dedica y todos los métodos rupturistas que implementa. El principal, hoy en día, es el biohacking, una tendencia para pocos que pasa, como dice el término, en manipular o engañar el cuerpo humano para que funcione mejor. Como se puede hackear una computadora, también aseguran que se puede hackear a nuestro organismo con el objetivo de aumentar la productividad y hasta alargan la esperanza de vida.
Qué es el biohacking
Comenzó siendo una moda en Silicon Valley y ahora gana adeptos en muchas partes del mundo. La idea es engañar la biología, buscando hacer cambios en el estilo vida, la rutina y el entrenamiento para mejorar la maquinaria física. Algunos, incluso, se han implantado dispositivos y han modificado gen en esta búsqueda… No es el caso de James, que prefiere usar más cuestiones de comportamientos para optimizar su cuerpo y mente, siempre basado en preceptos científicos y con métricas que lo avalan. El Oura Ring, que Manu Ginóbili popularizó en nuestro país y especialmente en la comunidad deportiva nacional, es una forma, un dispositivo para medir diversas variables vitales y que sirve, por caso, para controlar y mejorar los patrones del sueño.
Justamente el régimen de biohacking del Rey salió un poco a la luz en esta serie.
Todo comienza con su nutrición. Y con un régimen alimenticio que corrigió y hoy le permite, con disciplina, consumir siempre buenos alimentos que le hacen bien a su organismo. Primero, evita las bebidas artificiales, segundo los azúcares y alimentos fritos. El énfasis está puesto en comer orgánico todo el año y mantener una adecuada hidratación. En el desayuno incluye tortilla de claras de huevo con salmón ahumado, panqueques sin gluten y frutos rojos. En el almuerzo consume pasta integral, pescado y verduras. En la cena se inclina más por el pollo con ensaladas de hojas verdes y una copa de vino.
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Utiliza botas de compresión y baños de contraste (frío/calor).
Esto, claro, lo complemente con un exigente régimen de actividad física, típico de un atleta de elite, de alto rendimiento. En su caso se centra en la resistencia muscular y en la búsqueda de optimizar sus sesiones de gym. Más énfasis, teniendo en cuenta su edad, pone en la recuperación, que nunca se detiene. Utiliza las mejores herramientas de biohacking, comenzando por baños de hielo para controlar las inflamaciones post partido o entrenamientos exigentes. En este caso los beneficios son tanto físicos como mentales, desde el alivio del dolor hasta la mejora del estado de ánimo.
Se mete seguido en la cámara hiperbárica, la cual le suministra oxígeno puro a alta presión. Este aumento en el torrente sanguíneo llega a los tejidos y órganos, potenciando la sanación del cuerpo, al proporcionar energía adicional para la reparación celular y reducir las inflamaciones. El otro pilar clave en la rehabilitación es el sueño. Duerme 12 horas al día, entre la noche y la siesta del día. Siempre en ambientes cuidados para el mejor descanso, con temperaturas que oscilan entre los 20 y 22 grados, con oscuridad completa, sin TV ni teléfono cerca. Incluso tiene la rutina de apagar todo dispositivo 30 minutos antes de dormirse. También utiliza terapia de luz roja, botas de compresión, masajes en tejidos blandos y baños de contraste (frío/calor).
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Es el primer jugador de la NBA en competir junto a su hijo en el mismo equipo.
Algo que parece menor pero no lo es tiene que ver con crear un ambiente hogareño libre de stress. Todo el mundo, más los atletas expuestos a grandes presiones, necesitan una zona de relación en casa y LeBron hace un culto de eso. Tiene sus lugares en la casa que le permiten estar y trabajar con comodidad. Y, como pasa con los profesionales y los métodos de avanzada que tiene a mano, no escatima inversión.
El Rey sabe que todo tiene que ser un combo para seguir brillando a esta edad: cuerpo, mente y espíritu. Todo a nivel elite.