Las resoluciones marcaron un antes y un después para ambos clubes.
AFP
El exentrenador de Universidad de Chile Gustavo Álvarez reconstruyó los momentos de mayor tensión que se vivieron en Avellaneda luego de la suspensión del partido.
El testimonio dejó a la vista la preocupación por la seguridad de los hinchas y de los familiares de los futbolistas.
El episodio dejó una fuerte carga emocional y repercusiones que excedieron lo deportivo.
La CONMEBOL avanzó luego con sanciones disciplinarias para ambos clubes involucrados.
La noche en la que se suspendió el partido entre Independiente y Universidad de Chile por la Copa Sudamericana 2025 sigue generando repercusión. Con el paso del tiempo, Gustavo Álvarez, entonces entrenador del equipo chileno, volvió a poner en palabras lo que se vivió en Avellaneda y dejó un fuerte testimonio sobre una jornada atravesada por el miedo y la incertidumbre.
“Fue muy triste. No deja de ser un deporte, un juego, y el fútbol no se merece esto”, expresó el DT, visiblemente afectado al recordar lo ocurrido. “Es difícil encontrar las palabras precisas”, agregó, al remarcar que la situación terminó golpeando a todos los protagonistas por igual.
Álvarez explicó que, en medio del caos, la preocupación se trasladó rápidamente a las tribunas. “Lo primero que escucho es la preocupación de los jugadores, que tenían familiares en la tribuna alta, y también de jugadores de Independiente, que estaban preocupados por su familia”, relató. Según contó, ese fue el punto de quiebre para que los capitanes comenzaran a plantear seriamente la posibilidad de no continuar el encuentro.
“Más allá de lo deportivo, la incertidumbre era total. Qué estaba pasando con la gente, con los de la tribuna alta, con los de la tribuna baja de Independiente. Con esa duda sobre la integridad de los seres queridos, lo último en lo que uno pensaba era en el partido”, reconoció el entrenador, al describir el clima que terminó llevando a la suspensión definitiva del cruce.
gustavo alvarez dt la u chile
Fotobaires
Esta fue la sanción que recibieron Independiente y la U de Chile por los incidentes
Luego de analizar los hechos, la CONMEBOL resolvió aplicar duras sanciones disciplinarias a Universidad de Chile por distintas infracciones al Código Disciplinario. El organismo determinó que el club deberá disputar siete partidos como local a puertas cerradas en competiciones internacionales y, además, jugar otros siete encuentros como visitante sin presencia de sus simpatizantes.
A esas restricciones deportivas se sumaron sanciones económicas. La institución chilena fue multada con 150.000 dólares, monto que será descontado automáticamente de los ingresos correspondientes a derechos televisivos o patrocinios. A esto se agregó una sanción adicional de 120.000 dólares por incumplimientos reglamentarios vinculados a la conducta del público.
Independiente vs U. de Chile
En paralelo, la CONMEBOL emitió una advertencia formal tanto para Independiente como para Universidad de Chile. El organismo dejó constancia de que, ante una reincidencia en hechos de similar gravedad, podrían aplicarse penalidades aún más severas según lo establecido en el reglamento disciplinario.
La competencia continuó con el equipo chileno quedando afuera en semifinales frente a Lanús, club que luego se consagraría campeón al derrotar al Atlético Mineiro por penales.