El entrenador de Manchester City, Pep Guardiola, protagonizó una particular escena este viernes en el partido frente a Burnley, por la primera fecha de la Premier League, cuando retó al noruego Erling Haaland y se enojó contra un camarógrafo que seguía la situación desde cerca.
En el cierre del primer tiempo, el técnico acompañaba al vestuario al delantero dándole indicaciones con vehemencia y, cuando vio la cámara de televisión, le metió un manotazo para que deje de grabar.
El futbolista, figura del encuentro y autor de los dos goles de la primera parte del encuentro, miraba el piso sin dar respuesta, claramente molesto por la amonestación.