Después de que una de las facciones de la barra brava los amenazara días atrás por el momento del equipo, los jugadores de Colón decidieron dejar de entrenarse y hasta podrían rescindir sus contratos. Por el momento, no hay denuncia policial.
Después de que una de las facciones de la barra brava los amenazara días atrás por el momento del equipo, los jugadores de Colón decidieron dejar de entrenarse y hasta podrían rescindir sus contratos. Por el momento, no hay denuncia policial.
Según detalla un informe policial, alrededor de 30 hombres irrumpieron en el entrenamiento del Sabalero con el objetivo de solicitar "más compromiso con el club, alguna colaboración de dinero e indumentaria". Además, explicaron que durante dicha visita y ante la negativa de uno de los jugadores, se generaron discusiones y hasta golpes de puño.
Durante el violento episodio, los futbolistas remarcaron que no había ningún agente de seguridad, por lo cual, al no contar con las garantías suficientes para entrenar con tranquilidad, decidieron no presentarse.
Los barras que se hicieron presentes pertenecen al sector llamado "Los de siempre", que antes del partido ante San Lorenzo colocó una bandera con la leyenda "Con Colón no se jode", que fue retirada antes del inicio del juego.
La Unidad Regional Uno de policía informó que ayer por la tarde agentes de la ciudad de Santo Tomé, donde se sitúa el predio "4 de Junio", concurrieron ante un llamado al 911 y entrevistaron al jefe de seguridad de la institución, quien informó sobre el ingreso de unos 20 barrabravas que abordaron a los jugadores.
Representantes del plantel se comunicaron con Futbolistas Argentinos Agremiados para solicitar su intervención, como ocurrió cuando otros planteles sufrieron amedrentamientos o agresiones, por ejemplo el de Aldosivi de Mar del Plata, semanas atrás.
Ahora los jugadores pretenden que el gremio que los representa realice gestiones que garanticen su libertad de trabajo, al margen de la suspensión de la práctica prevista para hoy, que según voceros del plantel fue avalada por Agremiados.
De hecho, desde Agremiados enviaron una carta a las autoridades del club para solicitar refuerzos de seguridad para las próximas prácticas. En caso contrario, amenazan con no entrenar el resto de la semana y hasta con rescisiones de contrato.
Hasta el momento ningún dirigente de la institución santafesina se pronunció sobre el apriete de los barrabravas y tampoco hubo comunicación alguna en las redes sociales.