El defensor Lisandro Martínez tuvo un final feliz de temporada, con el triunfo en la final de la FA Cup sobre Manchester City, después de un año marcado por las lesiones y la flojísima campaña que tuvo Manchester United.
El defensor fue una de las figuras en la final que su equipo venció 2 a 1 a Manchester City. El campeón del mundo celebró a lo grande e hizo un balance de su temporada.
El defensor Lisandro Martínez tuvo un final feliz de temporada, con el triunfo en la final de la FA Cup sobre Manchester City, después de un año marcado por las lesiones y la flojísima campaña que tuvo Manchester United.
El DT Erik Ten Hag confió en él y Martínez le devolvió esa confianza con una enorme final, hasta el momento de su reemplazo, a los 72 minutos, por Jonny Evans.
Martínez abandonó el campo de juego entre insultos y provocaciones por parte de los jugadores del City y después sufrió junto al resto de sus compañeros hasta el pitazo final.
El zaguero estuvo impasable tanto por arriba como por abajo, abandonó el campo con el partido 2 a 0 y terminó festejando de manera eufórica, levantando por el aire a su entrenador y zamarreándolo.
Una vez terminado el partido, el defensor hizo un balance de su temporada, tanto en el aspecto individual como en lo colectivo. "Tomo como aprendizaje haber atravesado tantas lesiones. Yo vengo bien de abajo. Si hay algo que me inculcó mi familia es que nunca me tengo que dar por vencido", confesó el ex-Newell's y Defensa y Justicia, minutos después de ser campeón por segunda vez con el United.
En esa misma línea,agregó que está "muy emocionado porque no fue una temporada buena. Atravesar tantas lesiones me hizo más fuerte. El sufrimiento valió la pena".
"No me va a parar nada ni nadie. Esa es la personalidad que hay que tener: aceptar y seguir. Y ahora a pensar en la Copa América", concluyó antes de recibir una ovación por parte de los hinchas.