Patronato perdió 2-0 con Botafogo en el estadio Presbítero Bartolomé Grella de Paraná, por la ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Para el conjunto rojinegro es una participación histórica, que se suma a la actuación en la fase de grupos en la Copa Libertadores, donde terminó tercero en su zona -tras vencer a Atlético Nacional en Medellín- y logró pasar a la competencia menor de la Conmebol.
La persistente lluvia en la capital de Entre Ríos dañó la condición del campo de juego. A tal punto que en la previa al encuentro, el árbitro boliviano Gery Vargas recorrió la cancha junto a varias autoridades de la Conmebol para evaluar la situación.
El terreno no pudo drenar el agua y en algunas zonas hubo acumulación. Igualmente, el juez decidió que se jugara el partido. Al poco tiempo del pitazo inicial, Vargas tuvo que frenar el encuentro, ya que el mediocampista central del Patrón, Nicolás Domingo, le indicó que había dos pozos profundos en el área chica de su equipo. ¡Si hasta metió un pie en uno de ellos para marcar el problema!
Ante esta insólita cuestión, el árbitro habilitó el ingreso de un auxiliar para que solucione el inconveniente, ya que corría peligro la integridad física de los futbolistas. Entonces, un joven entró al campo de juego con un balde repleto de arena para llenar los agujeros en el terreno y recibió la ayuda de los jugadores. Fue un momento increíble en un torneo internacional.
Patronato vs Botafogo por la Copa Sudamericana
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