Doce barras de Vélez Sarsfield ingresaron a la Villa Olímpica por la fuerza y pudieron increpar a varios futbolistas del plantel, en el predio que el club posee en Villa Udaondo, y tras el apriete escaparon antes de que llegue la Policía.
Doce barras de Vélez Sarsfield ingresaron a la Villa Olímpica por la fuerza y pudieron increpar a varios futbolistas del plantel, en el predio que el club posee en Villa Udaondo, y tras el apriete escaparon antes de que llegue la Policía.
Los dirigidos por Ricardo Gareca estaban practicando este vieres por la tarde en las canchas del fondo del predio, en Ituzaingó, cuando los violentos bajaron de tres autos y fueron directo a la entrada del lugar. Forzaron las medidas de seguridad de la entrada ante la negativa de la empleada para amenazar a los jugadores profesionales.
Según relató el periodista Gustavo Gravia en TyC Sports, el plantel de Primera se encontraba a una distancia lejana, cuando los barras se detuvieron cerca de los vestuarios a esperar a los futbolistas para advertirles a uno por uno sobre su desempeño.
Entre los amenazados estuvieron Lucas Pratto, Lautaro Giannetti, Lucas Janson y Diego Godín, quienes se quedaron con los fanáticos por un lapso de 15 minutos, donde éstos les pidieron "mayor compromiso" y hasta cantaron la característica canción "la camiseta de Vélez se tiene que transpirar", en un evidente apriete mafioso.