Atacaron a piedrazos el micro de Estudiantes antes del clásico con Gimnasia

El ómnibus que trasladó a la delegación del "Pincha" sufrió roturas de varios cristales durante el trayecto al estadio. Marcos Angeleri sufrió un corte leve. Denuncian fallas en el operativo de seguridad.

El plantel de Estudiantes de La Plata fue víctima de una agresión con piedras y botellas al arribar al estadio de Gimnasia para disputar el clásico platense. El ataque se produjo en las inmediaciones del Juan Carmelo Zerillo, provocando el estallido de varios cristales del micro en el que se trasladaban y un clima de extrema hostilidad previo al inicio del partido.

Gerardo, el chofer de la unidad, denunció una desprotección por parte de las fuerzas de seguridad en el último tramo del recorrido. Según su testimonio, el trayecto desde City Bell fue calmo hasta la zona del bosque: “Vinimos lo más bien hasta la rotonda y por el portón ya nos tiraron piedras, botellas. El tema es que las motos tienen que venir a la par del micro y eso no pasó”.

El momento de mayor tensión ocurrió cuando un desconocido se interpuso en la trayectoria del transporte, obligando a una maniobra brusca para evitar una tragedia. “Seguí, pero casi atropello a una persona que se me puso adelante, que se me tiró frente al parabrisas. Tuve que frenar porque si no lo atropellaba”, relató el conductor sobre el incidente que culminó con el parabrisas dañado.

A raíz de los impactos, el exjugador y actual dirigente Marcos Angeleri sufrió un corte leve, aunque el resto de la delegación resultó ilesa. Las imágenes difundidas tras el arribo mostraron ventanillas destrozadas y restos de vidrios en el interior del micro, lo que generó un fuerte malestar en el cuerpo técnico liderado por Eduardo Domínguez y en la dirigencia del club.

Pese a que el operativo de seguridad contaba con 650 efectivos de la Policía bonaerense y personal privado, el despliegue fue cuestionado por permitir que el vehículo quedara expuesto en zonas de difícil maniobra. Las autoridades habían dispuesto que el partido se jugara únicamente con socios locales, buscando minimizar riesgos que, finalmente, se concretaron en el traslado del visitante.

Tras ser asistidos por el personal médico, los futbolistas ingresaron al vestuario para cumplir con el cronograma del partido según lo previsto. Hasta el momento del inicio del juego, la policía no informó sobre personas detenidas ni identificadas por las agresiones, mientras se analizan las cámaras de seguridad de la zona para dar con los responsables.