- Las lunas nuevas marcan comienzos y nuevos ciclos personales
- Funcionan como portales de intención y renovación energética
- Son momentos ideales para sembrar deseos y proyectos
- Invitan a definir qué queremos construir a futuro
Con el Sol y la Luna Nueva en Capricornio, la segunda semana de enero viene cargada de energía de inicio, orden, ambición y manifestación concreta. La suerte no aparece como “golpe de azar”, sino como oportunidades para tres signos astrales que se activan cuando hay foco y decisión.
La clave energética de la semana está marcada por una vibración de enfoque, responsabilidad y acción consciente. Con el Sol y la Luna activando Capricornio, la energía no premia la improvisación ni los deseos vagos, sino las decisiones concretas y sostenidas en el tiempo. Es una semana ideal para definir metas posibles, bajar ideas a tierra y asumir compromisos personales que tengan impacto real en el mediano plazo.
Los novilunios marcan comienzos: son portales de intención, momentos de siembra energética donde lo que se piensa, se decide y se inicia cobra fuerza a lo largo del ciclo lunar. Invitan a empezar de nuevo con conciencia, a elegir qué queremos construir y qué estamos dispuestos a sostener en el tiempo.
- Es el gran protagonista del momento.
La Luna Nueva en su signo marca un reinicio total: proyectos, trabajo, metas personales y decisiones a largo plazo. La suerte se activa cuando se anima a dar el primer paso. Todo lo que siembre ahora tiene altas chances de crecer.