Cuando un planeta cambia de signo es un evento muy importante porque representa un shock de energía astrológica. Y esta vez Júpiter, que estaba en Tauro, pasa a Géminis. Esto sucede cada 12 años y va a estar en ese signo durante uno.
El planeta regente de Sagitario ingresa justamente en el signo opuesto, algo que sucede cada 12 años. Es una energía mutable y facilitadora del cambio, pero también de poca concentración.
Cuando un planeta cambia de signo es un evento muy importante porque representa un shock de energía astrológica. Y esta vez Júpiter, que estaba en Tauro, pasa a Géminis. Esto sucede cada 12 años y va a estar en ese signo durante uno.
Júpiter, que es el planeta regente de Sagitario, va a estar justamente en el signo opuesto, con lo cual el eje Géminis-Sagitario va a estar movilizándose durante todo este periodo. Esa parte racional y espiritual va a estar en juego.
Júpiter es el planeta de la expansión, de las oportunidades, del crecimiento, de la abundancia, de la búsqueda trascendental y la búsqueda de sentido. También se lo relaciona con los viajes, con el extranjero, con lo legal, lo espiritual y lo religioso.
Este planeta es energía mutable (ambos signos lo son) y eso expresa una energía facilitadora del cambio, pero también de poca concentración, así que es necesario poner el foco y concientizarlo para marcar el camino que uno desea. A estar atentos porque con este tránsito puede haber muchos cambios de vocación: momento de pensar, de crear nuevas ideas, de reorganizarse y de estar accesible a la apertura de un nuevo cambio.
Obviamente, todos tenemos Géminis en nuestra Carta Natal. Ahora, es necesario saber en qué área va a estar movilizándote este tránsito que seguramente va a traer mucha abundancia. Desde ya, para los signos de aire es un muy buen momento: estamos hablando de Géminis, Libra y Acuario.