Una nueva estafa digital que apunta a viajeros y turistas desató un alerta global: cómo detectarla

Una investigación de Check Point Software Technologies detectó cuentas falsas que responden a reclamos de pasajeros y trasladan las conversaciones a WhatsApp para solicitar información personal, bancaria y de reservas.

Los ciberdelincuentes encontraron una nueva vía para aprovechar las quejas de pasajeros en redes sociales: suplantar la identidad de las aerolíneas para contactar a viajeros y obtener sus datos personales y bancarios. El mecanismo fue identificado por Check Point Software Technologies, que documentó una campaña de ingeniería social basada en cuentas falsas que imitan los canales oficiales de atención al cliente.

La investigación reconstruyó el recorrido del fraude desde el primer contacto con las víctimas hasta los intentos de obtener pagos. El procedimiento comienza con una situación habitual: un vuelo demorado, una valija extraviada o una devolución pendiente lleva al pasajero a publicar un reclamo y etiquetar a la aerolínea correspondiente.

Los estafadores monitorean esas publicaciones y responden rápidamente, en algunos casos antes que los canales legítimos de la compañía. Para aparentar autenticidad, utilizan logotipos, imágenes y descripciones similares a las de las aerolíneas e incluso nombres vinculados con departamentos de reclamos o asistencia al cliente.

Cómo es la operatoria de la estafa

Después del primer contacto, los delincuentes buscan trasladar la conversación a WhatsApp. De esa manera, abandonan el espacio público de la red social y pueden continuar el intercambio con menor exposición frente a otros usuarios.

Check Point logró interactuar con algunas de estas cuentas y detectó tres modalidades de fraude. En una de ellas, los estafadores solicitan nombre, correo electrónico, datos de la reserva, información sobre el reclamo y costo del viaje. Luego comunican una supuesta aprobación de una compensación de 500 dólares, pero exigen los datos de la tarjeta bancaria para completar el trámite.

Otra variante eleva la compensación prometida hasta 1.200 dólares y deriva a la víctima hacia una aplicación internacional de pagos. La tercera utiliza un formulario de Google denominado “COMPENSATION/REFUND APPLICATION”, diseñado para recopilar información personal y datos de tarjetas bajo la apariencia de una gestión oficial.

El caso muestra cómo los fraudes pueden aprovechar situaciones de frustración para generar confianza y obtener información sensible, sin necesidad de vulnerar directamente los sistemas informáticos de las aerolíneas.