Final Fantasy es de las sagas más prestigiosas dentro del JRPG en la industria de los videojuegos, pero desde su lanzamiento por primera vez en el año 1987, muchos cambios fueron ocurriendo. El tiempo pasó y desde un combate pausado con carácter estratégico llegamos a lo que hoy nos trae “Final Fantasy XVI”, un cambio que para bien o mal, llega para revolucionar la narrativa y ofrecernos mayor dinamismo a la hora de contarnos una historia profunda. En C5N ya pudimos probar la última entrega de la saga y te contamos todo lo que tenes que saber antes de jugarlo.
En esta nueva aventura nosotros seremos Clive Rosenfield, el mayor de los hijos del archiduque de Rosaria, quien comienza a sentir la gran presión de ser un digno guerrero representante de la familia real. Mientras tanto, en las tierras de Valisthea la guerra se avecina, los dos continentes que la componen están a punto de comenzar una batalla por los Cristales Madre, la principal fuente de energía, y este conflicto desencadenará una ola de traiciones, muertes, engaños y sobre todo: mucha sangre.
Sin ser un gran fan de la franquicia me animo a decir que la trama de FFXVI es de las mejores que jugué en las últimas entregas ya que tiene todos los componentes fundamentales para convertirlo en un gran culebrón. Tal es así que podemos llegar a compararla con “Games of Thrones”, desde su estética medieval, con traiciones, escenas de sexo, salvajes momentos de combate y hasta el mismisimo mapa del juego nos recuerda al comienzo de la serie. Todo indica que estamos frente a una gran producción, y sin lugar a dudas lo es.
Pero el equipo de Square Enix, sabiendo que tenía un gran juego entre manos, sale de su zona de confort y sin temor a horrorizar a sus seguidores más fieles convirtió a este en un hack and slash que a primera vista puede ser un clásico machaca botones, pero a medida que avanzamos su curva de aprendizaje será aún mayor y dominar los controles será sumamente fundamental.
En cuanto a sus mecánicas de combate, Clive podrá realizar un salto, atacar cuerpo a cuerpo, lanzar hechizos y utilizar diferentes magias principales que iremos desbloqueando a medida que vayamos eliminando enemigos principales de la historia. De estos últimos podremos obtener diferentes habilidades de las cuales podremos cargar tres al mismo tiempo, y cada una de ellas tendrá disponible dos sub-habilidades. Cada una podrá ser utilizada bajo un sistema de cooldown, por lo que aprender a variar entre tipos de magia y ejecutar diferentes habilidades, será la manera más óptima de encarar un combate.
Tal vez explicado en palabras puede sonar un tanto complejo, pero una vez que encontremos nuestra build perfecta será muy difícil caer derrotados en combate y este punto tendrá sus pros y sus contras. Muchos podrán decir que el juego se vuelve muy accesible a la hora de tener todas las habilidades, mientras que otros lo verán como un beneficio para disfrutar de la historia y, por supuesto, haber sido capaces de encontrar un sistema cómodo y que se adapte a su sistema de juego.
Sin dudas su combate es de lo más entretenido y como en todo RPG, este se complementa con un árbol de habilidades que nos permite desbloquear diferentes movimientos con puntos que obtendremos a medida que subamos de nivel nuestro personaje. También está presente la opción de fortalecernos aún más con equipo, que en este caso es muy acotado, donde tendremos la espada, un collar y un brazalete que podremos fabricar o mejorar, sumado a tres collares que nos darán ventajas de ataque o defensa, aunque el juego nos ofrecerá la opción de collares que prácticamente juegan solos, donde ralentizará el tiempo, nos curará automáticamente o ejecutará acciones - el rincón del vago en su máxima potencia.
No dejemos de lado a nuestros compañeros que lucharán junto a nosotros de forma automática y nuestro fiel compañero Torgal, un perro que será nuestro soporte en batalla, atacando y curandonos en el caso de necesitarlo.
Pero si hay algo realmente llamativo de “Final Fantasy XVI”, son las batallas entre Eikons que se sienten muy épicas. Para los que no los conozcan, los Eikons son unas enormes criaturas que solo pueden ser invocadas por los Dominantes, personas que contienen un gran poder interno y al liberarlo generan estas increíbles bestias que destrozarán absolutamente todo el escenario en combates que difícilmente podrás olvidar.
Tal vez hay un detalle muy particular que pueda chocar con los más asiduos a este género y es que Final Fantasy XVI nos presenta un sistema de misiones bastante lineal. Tenemos misiones secundarias que serán útiles para farmear objetos, pero hacerlas o no, no modifica en absolutamente la experiencia. Por momentos algunas de las principales se sienten un tanto mediocres y hacen de esta una experiencia un poco densa, teniendo en cuenta que los escenarios no nos invitan a investigar y que suelen ser bastante pasilleros, descartando algunas zonas específicas que son un poco más abiertas, el juego nos facilita la experiencia e intenta que nos focalizemos más en su narrativa que en la exploración, pero esto seguramente tendrá sus defensores y detractores.
En cuanto a su mapa, este nos permitirá movernos con total libertad entre los diferentes puntos que hayamos descubierto, permitiendo transportarnos con viajes rápidos a diferentes zonas, ciudades y poblados, tanto sea para mejorar nuestro equipo o desbloquear diferentes misiones. Otro elemento muy divertido es el tablón de anuncios, donde aparecerán diferentes bestias que podremos buscar por el mundo y cazar para obtener jugosas recompensas o un monolito que nos dará la opción de practicar o revivir combates para mejorar nuestro puntaje.
Hay algo que no podemos pasar por alto y que forma parte de un antes y un después para la saga y es que “Final Fantasy XVI” es el primer juego de la franquicia que llega totalmente doblado al español lo que supone una gran puerta de entrada a muchos de los jugadores que nunca probaron un Final Fantasy. Tal vez el número XVI pueda asustar a muchos, pero vale la pena aclarar que no hace falta haber jugado ningún juego anteriormente porque este nos cuenta una historia original que nos permite comprender perfectamente todos los acontecimientos.
Luego de jugar entre 35 y 40hs en Playstation 5, podría decir que “Final Fantasy XVI” es lo que esperaba y un poquito más. Por supuesto, no es fácil aceptar que aquellos Final Fantasy por turnos que nos costaban una vida acabarlos ya no están entre nosotros, pero aceptar la evolución y divertirnos en el proceso creo que es parte de la adaptación, y si esta es la puerta de entrada para un público más joven que busca buenas historias con mecánicas adictivas y entretenidas, está claro que Square va por el buen camino.