Día a día las aplicaciones se van apoderando de los celulares brindando miles de funciones nuevas que ayudan a mejorar la experiencia del usuario. Sin embargo, paralelamente también hay otras apps que son creadas para hackear el dispositivo móvil disfrazadas de GPS.
Por esta razón, es fundamental garantizar la seguridad e integridad cuando se descarga una aplicación desconocida en el equipo para evitar el robo de información sensible que puede perjudicar al usuario.
Uno de los novedosos desafíos en seguridad de los teléfonos celulares es la geolocalización para que los usuarios no habiliten su ubicación ni ingresen a servicios fuera de una región geográfica específica, como las apps de apuestas, juegos y streaming.
GPS falsos que hackean celulares
La ubicación es un elemento fundamental y sumamente sensible en las aplicaciones para celulares, ya que puede afectar a muchas funciones básicas de la experiencia de la misma.
Por lo tanto, mantener una información de localización precisa y real es crucial para la funcionalidad básica y la integridad general del usuario.
No es algo simple si se consideran las numerosas técnicas y formas que utilizan los hackers para falsificar la información de ubicación, desde proxies o VPN maliciosos hasta el cambio de información GPS, la suplantación de identidad y el intercambio de SIM, entre otros.
La localización sirve para redirigir al usuario a determinados flujos y ofrecer datos y opciones más específicas en función de su ubicación. Sin embargo, todo esto se complica cuando se falsifica la ubicación GPS en una app móvil Android, por lo tanto se modifican los datos de geolocalización transmitidos por el Sistema de Posicionamiento Global (GPS).
Este problema hace que se simule que el dispositivo se encuentra en un lugar diferente al que está. Consecuentemente pueden aparecer flujos no deseados en la aplicación y puede ser utilizado por hackers para llevar a cabo actividades fraudulentas.
Cómo detectar un GPS falso
Las apps GPS falsas son aplicaciones que cambian los datos de localización de un dispositivo móvil para proporcionar coordenadas GPS falsas, anulando así los datos de localización reales notificados por los sensores del sistema operativo del equipo.
Los hackers suelen descargar estas aplicaciones junto con la app auténtica que desean engañar. La falsa interactúa entonces con la original, engañándola para que acepte la ubicación errónea como si procediera directamente del sistema operativo del dispositivo.
Esto conlleva a una serie de situaciones perjudiciales, como la suplantación de la localización, evitar las restricciones de licencia, eludir las geo-barreras e introducir importantes problemas de seguridad y privacidad tanto para los usuarios como para los desarrolladores de aplicaciones.
Para evitar esto se precisan algoritmos específicos que identifican y bloquean las señales GPS falsas. Esta función protege contra la modificación no autorizada o el acceso a los datos GPS, evitando actividades maliciosas que podrían explotar o abusar de las acciones basadas en la ubicación. Además, es posible detectar e impedir los intentos de evasión de restricciones geográficas usando redes privadas virtuales (VPN).