El asteroide 99942 Apophis se prepara para protagonizar uno de los acercamientos más destacados de un objeto de estas dimensiones a la Tierra. De acuerdo con los datos recopilados por agencias espaciales y observatorios internacionales, el objeto pasará el 13 de abril de 2029 a unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la correspondiente a la órbita geoestacionaria.
Apophis tiene un diámetro medio estimado en 340 metros, aunque su eje mayor alcanza aproximadamente los 450 metros. Por sus dimensiones, los científicos suelen compararlo con un portaaviones. Durante el momento de mayor aproximación, el asteroide se desplazará a unos 7,4 kilómetros por segundo respecto de la Tierra, equivalentes a aproximadamente 26.600 kilómetros por hora.
Un "visitante" de riesgo, observado hace décadas
El objeto es observado por los astrónomos desde hace más de dos décadas. Las observaciones realizadas mediante telescopios y radares permitieron determinar algunas de sus características físicas y mejorar progresivamente el conocimiento sobre su trayectoria. Los estudios indican que presenta una forma alargada y posiblemente compuesta por dos lóbulos, una configuración que puede encontrarse en otros objetos cercanos a la Tierra.
En cuanto a su composición, Apophis pertenece al grupo de los asteroides rocosos de tipo S. Está formado principalmente por silicatos y una combinación de metales, entre ellos níquel y hierro. Como otros asteroides, conserva materiales vinculados con las primeras etapas de formación del sistema solar, hace unos 4.600 millones de años.
Los científicos estiman que Apophis se originó en el cinturón principal de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter. Las interacciones gravitatorias con los grandes planetas modificaron su trayectoria a lo largo del tiempo hasta llevarlo a una órbita que permite que se aproxime a la Tierra.
¿Existe riesgo de colisión del asteroide Apophis con la Tierra?
El asteroide fue descubierto el 19 de junio de 2004 por Roy Tucker, David Tholen y Fabrizio Bernardi mediante el telescopio Bok, ubicado en el Observatorio Nacional de Kitt Peak, en Arizona. En un primer momento recibió la designación provisional 2004 MN4 y posteriormente fue bautizado Apophis, nombre relacionado con Apep, una antigua deidad egipcia asociada con el caos y la destrucción.
La denominación de Apophis como asteroide potencialmente peligroso no significa que exista actualmente una amenaza de impacto. Esta clasificación se utiliza para objetos que, por su tamaño y características orbitales, pueden aproximarse a la Tierra y requieren un seguimiento permanente.
Tras su descubrimiento, algunas estimaciones llegaron a establecer una probabilidad de impacto de hasta 2,7% para 2029. Sin embargo, nuevas observaciones ópticas y mediciones mediante radar permitieron determinar con mayor precisión su órbita y descartar posteriormente esa posibilidad. Los datos actuales de la NASA indican que Apophis no impactará contra la Tierra durante ese acercamiento.
El sobrevuelo, por lo tanto, será utilizado como una oportunidad científica. La interacción gravitatoria con la Tierra permitirá estudiar posibles modificaciones en la órbita, la rotación y las características de la superficie del asteroide. Además, distintas misiones espaciales ya preparan observaciones para aprovechar las condiciones excepcionales que ofrecerá el encuentro.