"¡Siguiente parada! Alem y Corrientes, subte E", canta el colectivero Rogelio Pérez cada vez que pasa la Casa Rosada al mando de su unidad de la línea 152. Lo hace para que los pasajeros no se pasen de sus lugares de destino y lo repite en cada una de las paradas que recorre hasta La Boca. Hace unos días una mujer lo elogió en las redes sociales y rápidamente se convirtió en viral.
"Siempre he sido amable y cordial con la gente porque amo mucho este trabajo. Para mí es un privilegio poder llevar a la gente", explicó Pérez este domingo en diálogo con Minuto a Minuto, en la pantalla de C5N. Si bien el canto en las paradas es su gesto más destacado, los pasajeros que habitualmente suben a su colectivo también le elogian su amabilidad en el trato.
Al explicar por qué empezó a anticipar las paradas con su canto, indicó: "Veía a la gente preocupada que se pasaba de parada o que querían bajar en un semáforo, algo que no se puede. Entonces se me ocurrió cantar las paradas. Primero las cantaba despacito, pero veía que tenía éxito y ahí empezó a ser una costumbre".
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"Esto es transporte público, hay que estar al servicio de la gente. Busco manera que viajen cómodos", añadió, además de asegurar que no lo pone nervioso el caos de tránsito de la Ciudad de Buenos Aires. "Me pongo en el lugar de los conductores, entonces uno tiene que ceder. Eso me ayuda de olvidarme de mí y pueda mantener la tranquilidad manejando", afirmó.
Oriundo de un pequeño pueblito de Formosa hace 54 años, ya lleva casi 36 años viviendo en CABA y le queda poco para jubilarse. "Voy a extrañar mucho", afirmó, un tanto emocionado, ya que entiende que estar arriba de un colectivo es lo que más feliz lo hace.