Un hombre en estado de ebriedad se quedó dormido en un semáforo de la Ciudad de Neuquén y le secuestraron el auto. Tenía un dosaje de alcohol en sangre que triplicaba lo permitido legalmente.
Un hombre en estado de ebriedad se quedó dormido en un semáforo de la Ciudad de Neuquén y le secuestraron el auto. Tenía un dosaje de alcohol en sangre que triplicaba lo permitido legalmente.
Todo comenzó cuando en una de las intersecciones de la ciudad, un vehículo no avanzaba a pesar de que el semáforo mostraba la luz verde.
Los autos que venían atrás comenzaron a inquietarse y a tocar bocina, lo que produjo que los agentes de tránsito se acercaran al vehículo. Allí notaron que el conductor estaba dormido.
Los inspectores lo despertaron, le pidieron que colocara el freno de mano y luego le realizaron el control de alcoholemia, que arrojó que tenía 1.70gr.
Además, constataron que el hombre no tenía registro, seguro ni cédula verde. Inmediatamente procedieron a labrarle un acta de infracción y a secuestrarle el auto.