En medio de la investigación por la desaparición de la menor de 15 años, vista por última vez el lunes 8 en Colonia Caroya, una amiga y compañera de colegio declaró en exclusiva para C5N y también ante la fiscalía. La joven aseguró que la última vez que vio a Luciana fue a la salida del colegio, alrededor de las 12, cuando fue hasta el baño. “La noté apurada, no tengo noción de qué iba a hacer”, relató.
La testigo explicó que durante la jornada escolar no había hablado con ella, ya que cursan en diferentes grados. La describió como una chica muy callada y reservada. A su vez, señaló que solía esperar a su hermana mayor en la cantina del colegio, donde compraba algo para comer, y que la madre era quien la buscaba habitualmente. “Nunca nos juntamos fuera del colegio, no era de tener muchas amigas”, agregó.
Otro dato relevante es que Luciana había eliminado sus redes sociales horas antes de desaparecer: “Me encontré con que tenía cero seguidores y cero seguidos, borró todo su contenido. Me sorprendió muchísimo, no sé si fue planeado o alguien la está obligando”, expresó la compañera. Y añadió que la adolescente no era de publicar mucho contenido sólo "subía notitas, canciones, pero no historias".
Por su parte, la intendenta de Colonia Caroya, Paola Nanini, reconoció que la investigación enfrenta dificultades debido a un “punto ciego” en las cámaras de seguridad de la zona, lo que complica el rastreo de la adolescente. Mientras tanto, familiares, autoridades y la comunidad continúan con la búsqueda.
Cuál es el dato clave en la investigación
La búsqueda de la adolescente de 15 años desaparecida en Colonia Caroya, Córdoba, mantiene en alerta a toda la provincia. La joven fue vista por última vez alrededor de las 12 del mediodía del lunes, cuando salió del Colegio Presbítero José Bonoris, y desde entonces no hubo registros confirmados sobre su paradero. La investigación es encabezada por el fiscal Guillermo Monti, mientras distintas fuerzas de seguridad realizan rastrillajes y controles en toda la región.
El dato que aparece como el más relevante para los investigadores es que el teléfono celular de Luciana dejó de emitir señales pocas horas después de su desaparición. Según confirmó el abogado de la familia, Luis Gutiérrez, la adolescente salió del establecimiento educativo y posteriormente su dispositivo se apagó, un elemento que concentra gran parte de los esfuerzos de los especialistas que intentan reconstruir sus movimientos.
Fuentes vinculadas al operativo indicaron que la última señal del aparato fue detectada durante la tarde del lunes y que el análisis de ese registro tecnológico es considerado una de las pistas más importantes del expediente. Equipos especializados en cibercrimen y Policía Judicial trabajan para determinar la ubicación exacta donde el celular dejó de funcionar y si hubo algún desplazamiento previo.