Tony Janzen Valverde, alias "Pequeño J", amplió en las últimas horas su declaración indagatoria ante la Justicia federal por el triple crimen de Florencio Varela, reiteró su inocencia y pidió perdón a las familias de las víctimas. El acusado prestó testimonio desde el penal de Marcos Paz ante el juez Jorge Rodríguez, en el marco de la causa que investiga las torturas y los asesinatos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez.
Durante la audiencia judicial, el imputado rechazó cualquier tipo de participación material en los homicidios y se desligó del accionar del resto de los sospechosos. "Les pido disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos, yo no sabía nada del plan", afirmó el detenido de nacionalidad peruana ante el magistrado y el secretario Ignacio Calvi.
Sobre los días previos a los asesinatos, Valverde explicó que visitó la vivienda de la calle Chañar en Villa Vatteone por un lapso de media hora. Allí se reunió de forma breve con otras personas vinculadas al expediente, a quienes identificó como Celeste Magalí González Guerrero, "El Gordo" y "El Negro", para organizar una supuesta fiesta en el lugar.
En relación a la noche del crimen, el extranjero sostuvo que su única intervención fue acompañar a uno de los hombres a observar una camioneta blanca. Luego regresó a su domicilio en la Villa Zabaleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sitio donde recibió un arma de fuego y dinero en efectivo por parte de Matías Ozorio, otro de los involucrados en el caso.
Pequeño J detalló su plan de fuga hacia Perú
Tras el hallazgo de los cuerpos, el sospechoso decidió huir hacia el exterior por miedo a terminar en prisión. El imputado viajó junto a Ozorio hasta la localidad bonaerense de José C. Paz y le pagaron en dólares a un individuo para cruzar la frontera con Bolivia a bordo de un bote.
Desde el territorio boliviano, ambos continuaron su escape hasta la ciudad peruana de Arequipa, momento en el cual Valverde abandonó a su cómplice. Finalmente, las fuerzas de seguridad lo capturaron en el distrito de Pucusana y lo extraditaron a la Argentina por orden de los tribunales federales.
En el tramo final de su exposición, "Pequeño J" defendió a su familia y rechazó las versiones sobre los supuestos vínculos de sus parientes con el narcotráfico. A modo de cierre, reiteró sus condolencias directas a los allegados de las jóvenes asesinadas: "La mayoría de mis familiares son mujeres, hermanas y madre, les pido disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos, yo no sabía nada del plan".