Tenía un dolor de estómago constante y cuando fue al médico el diagnóstico la dejó sin palabras

El dolor persistente fue la señal que permitió descubrir a tiempo una condición que podría haber complicado seriamente la salud de la paciente.

  • Una mujer de 32 años de Long An sufrió dolor de estómago constante durante varios días, especialmente en la zona epigástrica y el hipocondrio derecho.
  • También presentaba hinchazón abdominal sin causa aparente.
  • Ante el aumento del dolor, acudió al Hospital General Xuyen A Long An para realizarse estudios.
  • Le indicaron una tomografía computarizada multicorte (TCMC) para obtener un diagnóstico preciso.

Tenía un dolor de estómago constante y cuando fue al médico el diagnóstico los dejó sin palabras: durante días soportó un dolor persistente en la parte alta del abdomen sin imaginar que la causa estaba en uno de los órganos menos sospechados, ¿qué era?

Una mujer de 32 años acudió al doctor por molestias cada vez más intensas y terminó recibiendo un diagnóstico que sorprendió incluso a su familia: el “culpable” estaba escondido en su vesícula biliar.

Los médicos remarcan la importancia de no subestimar síntomas como:

  • dolor intenso en la parte superior del abdomen o costado derecho
  • fiebre
  • diarrea
  • ictericia (color amarillento en la piel)

Ante estos signos, es fundamental acudir a un centro médico para diagnóstico y tratamiento precoz.

piedras estomago

Qué descubrieron en la mujer que tenía un dolor de panza constante

La paciente, residente de Long An, llevaba varios días con dolor en la región epigástrica, molestias en el costado derecho del abdomen e hinchazón sin explicación. Con el paso del tiempo, la molestia se intensificó y decidió acudir al Hospital General Xuyen A Long An.

Tras la consulta inicial, los especialistas sospecharon una patología hepatobiliar y pancreática, por lo que ordenaron una tomografía computarizada multicorte. Las imágenes fueron contundentes: la mujer tenía múltiples cálculos biliares, lodo acumulado, burbujas de aire dentro de la vesícula y signos de inflamación severa.

El diagnóstico final fue cálculos biliares, colecistitis aguda y obstrucción del conducto biliar común. La gravedad del caso obligó a actuar rápido para evitar complicaciones, entre ellas una de las más peligrosas: shock séptico, capaz de desencadenar insuficiencia multiorgánica si no se trata a tiempo.

Gracias al equipamiento del hospital y a un equipo médico especializado, la paciente pudo ser tratada en una única intervención. Primero se realizó una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica para retirar los cálculos del conducto biliar común. Luego se efectuó una colecistectomía laparoscópica para extraer la vesícula inflamada. Tras la cirugía, la mujer despertó estable, sin dolor abdominal y con signos clínicos normales. Fue trasladada al área de cirugía general para seguimiento y se espera que reciba el alta en pocos días.