Si tenés cáscaras de mandarina, por este motivo no las tenés que tirar: dejalas secando al sol

El invierno es temporada de cítricos y mucha gente los consume por su delicioso sabor y precio económico. Incluso las cáscaras pueden aprovecharse y reutilizarse dentro del hogar.

El otoño y el invierno son época de mandarinas, uno de los cítricos más dulces y populares en Argentina. Aunque suelen consumirse por su rico sabor, su precio económico y su alto contenido de vitamina C, ideal para combatir gripes y resfríos, pocas personas saben que también se puede aprovechar su cáscara.

La clave es no utilizarlas justo después de consumir la fruta, sino secarlas al sol. Este proceso natural es muy sencillo y permite conservar tanto sus propiedades como su aroma. En general demora solo unos días, aunque depende bastante del clima y la humedad que haya en el ambiente.

Antes de secarlas, es importante lavar bien las cáscaras para quitarles todos los residuos y, si es necesario, cortarlas en trozos más pequeños para acelerar el proceso. Hay que colocarlas sobre una superficie limpia o ventilada, como un trapo o bandeja, y dejarlas al sol.

Una vez que estén secas, las cáscaras de mandarina pueden guardarse en un recipiente hermético, preferiblemente en un lugar fresco y oscuro. Son un recurso muy útil para utilizar en la cocina y en otros ambientes del hogar.

Mandarinas

Para qué se puede reutilizar la cáscara de mandarina

Después de que se hayan secado al sol, las cáscaras de mandarina pueden reutilizarse de varias maneras.

  • Para perfumar ambientes: pueden colocarse en bolsas de tela y distribuirlas en toda la casa. Las habitaciones tendrán un aroma cítrico, fresco y natural.
  • Para infusiones: si se agregan al agua caliente junto a las hebras o saquitos de té, le dan un toque cítrico y refrescante que eleva su sabor.
  • Como repelente de insectos: el aroma de las cáscaras secas funciona como repelente natural, por lo que resulta útil colocarlas cerca de ventanas o puertas.
  • Para decorar el hogar: por su color, textura y aroma, las cáscaras de mandarina se pueden usar para crear adornos naturales y rústicos.