Diez policías fueron detenidos el fin de semana en la ciudad salteña de Tartagal, acusados de golpizas y torturas contra alojados en la comisaría 42°. Los efectivos fueron imputados el lunes por la Justicia y solo declaró uno de ellos, mientras que los nueve restantes se abstuvieron de hacerlo.
En la tarde del lunes se llevó a cabo la audiencia de imputación a estos diez efectivos, la cual estuvo a cargo del fiscal de Derechos Humanos, Gabriel González.
Los efectivos fueron detenidos el sábado pasado tras la intervención de González, quien investiga los incidentes ocurridos en el domingo 29 de mayo último, cuando detenidos alojados en la comisaría 42da. habrían sido sometidos a golpizas y actos denigratorios.
Los hechos se conocieron a través de publicaciones en redes sociales y luego se registraron denuncias penales.
Por ello, intervino el fiscal González, quien inició las tareas investigativas que permitieron constatar, en los correspondientes informes médicos, la presencia de hematomas, equimosis, fractura, y varias lesiones diversas en los detenidos.
González también avanzó en la identificación del personal policial involucrado, el secuestro del libro de guardias y dispositivos móviles, una inspección ocular y el registro de las instalaciones de la dependencia.
En las denuncias se relatan hechos de tortura, azotes y golpes con diversos elementos como látigo, cachiporras y palos.
En este sentido, los detenidos habrían sido obligados a desnudarse y permanecer de ese modo durante largo periodo de tiempo, estimándose que el incidente se inició a las 3 de la madrugada y terminó a las 7, aproximadamente. Según otras declaraciones, fueron siete horas, en las que los manguerearon con agua fría en la noche helada.
Asimismo, denunciaron que, mientras se los golpeaba, procedieron a destruirles elementos personales.
Según consta en algunos relatos, los detenidos dijeron haber sido obligados a meter la mano en el lugar donde defecan o sometidos a la simulación de ejecuciones mediante escopetas, todo esto mientras se escondían bajo los colchones quienes permanecían en sus celdas.
Las fuentes indicaron que, después de radicar sus testimonios, algunos de los detenidos señalaron haber sido amenazados.
Ante esta situación, el fiscal González solicitó la detención de un grupo de ocho efectivos de la División Infantería de Tartagal y dos efectivos de la comisaría 42°.
Por su parte, el Juzgado de Garantías Primera Nominación de Tartagal dispuso el lunes darle curso a la solicitud de detención, tras lo cual, los acusados fueron conducidos a Fiscalía de Derechos Humanos para la correspondiente audiencia de imputación.