- Se trata del país más plano del planeta, con una altura máxima de solo 2,4 metros.
- Está formado por más de 1.100 islas distribuidas en 26 atolones.
- Los científicos advierten que el aumento del nivel del mar podría hacerlo desaparecer.
- A pesar del riesgo, sigue siendo uno de los lugares más visitados por turistas de todo el mundo.
El turismo global ofrece paisajes tan diversos como vulnerables. Entre ellos, Maldivas ocupa un lugar especial, ya que se trata de un archipiélago de aguas cristalinas, playas blancas y arrecifes de coral que atraen a miles de visitantes cada año. Sin embargo, detrás de su belleza natural se esconde una realidad preocupante. Los expertos advierten que este pequeño país del océano Índico podría desaparecer en los próximos 100 años debido al avance del cambio climático.
Ubicada al suroeste de India y Sri Lanka, la República de Maldivas está compuesta por más de 1.100 islas organizadas en 26 atolones. Solo 203 de ellas están habitadas y su superficie total de tierra firme alcanza los 298 km², donde viven cerca de 500.000 personas. A su vez, el país posee unos 90.000 km² de arrecifes de coral, lo que representa una cuarta parte de la Gran Barrera de Coral australiana.
Pero lo que distingue a Maldivas también la pone en riesgo: es el país más plano del mundo. Su punto más alto alcanza apenas 2,4 metros sobre el nivel del mar, una cifra que, si bien podría parecer insignificante, la convierte en uno de los lugares más vulnerables del planeta ante el aumento del nivel del mar.
Por qué Maldivas podría desaparecer en 100 años
Los especialistas en medio ambiente advierten que el cambio climático y el derretimiento de los polos provocan un aumento sostenido del nivel del mar. Este fenómeno representa una amenaza directa para Maldivas, ya que su territorio está conformado por islas coralinas de baja altitud. Si el agua continúa subiendo al ritmo actual, gran parte del país podría quedar sumergido antes de finalizar el siglo XXI.
A lo largo de los últimos años, el gobierno maldivo ha desarrollado iniciativas para mitigar los efectos del calentamiento global. Entre ellas, se destacan la construcción de defensas costeras, la reforestación de manglares y la protección de los arrecifes de coral, que actúan como barrera natural frente al oleaje. Sin embargo, los científicos sostienen que estas medidas solo podrían retrasar lo inevitable si no se logra una reducción significativa de las emisiones globales.
A pesar de la amenaza, Maldivas continúa siendo un destino turístico de primer nivel, elegido por viajeros de todo el mundo que buscan relajarse en sus exclusivos resorts sobre el agua. Pero su situación comienza a convertirse en u símbolo del impacto del cambio climático: un recordatorio de cómo el aumento del nivel del mar podría transformar para siempre los paisajes más bellos del planeta.