Uno de los de los abogados que asistía a Maximiliano González, el policía acusado de asesinar de un disparo en el pecho al adolescente Luciano Olivera el viernes en la localidad balnearia de Miramar, renunció a ejercer la defensa del imputado por motivos personales.
Se trata de Lautaro Resúa, quien aseguró que la decisión no se motiva en la culpabilidad o inocencia de González: "La renuncia obedece estrictamente a motivos personales, puestos en consideración por mí mismo, por mi grupo de trabajo y por mi entorno familiar para tomar tal decisión. La misma no se motiva en la culpabilidad o inocencia de González ni en precisiones técnicas de la causa", señaló.
El abogado pidió que la investigación, en la que seguirá interviniendo la abogada Carla Medina, transite por los carriles normales que las partes del proceso merecen para acreditar la realidad fáctica del suceso investigado.
Sobre la presentación de la dimisión, el letrado apuntó contra sus detractores: "A quienes me criticaron, respeto sus opiniones y siempre las considero para ser mejor persona y profesional. Lo que sí lamento son las críticas que se sustentaron en el empleo de adjetivos calificativos", sostuvo.