Las faltas de ortografía no solo ocurren con una letra demás, una grafía errónea o la falta de un acento, también pueden presentarse cuando pluralizamos mal un término.
Las faltas de ortografía no solo ocurren con una letra demás, una grafía errónea o la falta de un acento, también pueden presentarse cuando pluralizamos mal un término.
El plural de las palabras en español se rige bajo ciertas reglas ortográficas, que no todos los individuos tienen conocimientos. Por más que parezca un tema simple, se cometen muchas confusiones cuando un término se debe expresar de esa forma.
Específicamente con el vocablo “relojes" o "relojs” surge el interrogante sobre su redacción porque ambas expresiones son utilizadas habitualmente entre las personas pero solo una de ellas es la correcta.
Siempre se recomienda recurrir al diccionario de la Real Academia Española (RAE) para corroborar la existencia de los términos dudosos como en este caso.
Según indica la Real Academia Española en el Diccionario panhispánico de dudas, la única grafía correcta para referirnos a varios instrumentos que sirven para medir el tiempo es “relojes”, añadiendo “-es” a la voz original “reloj”.
Por lo tanto, el término “relojs” es una incorrección del idioma que se debe evitar totalmente.
Esto se debe a que las reglas de formación del plural que se especifican en el Diccionario de la lengua española aclaran que para los sustantivos y adjetivos terminados en -l, -r, -n, -d, -z, -j, mientras no vayan precedidos de otra consonante, a la hora de la formación de su plural, se debe de añadir ‘-es’ y no ‘-s’ .
Algunos ejemplos de plurales son:
Como regla general si un sustantivo termina en vocal (a, e, i, o, u), su plural se forma añadiendo “s” al final. Ejemplos: casa-casas, niño-niños, estudiante-estudiantes, grande-grandes.
Si el sustantivo acaba en “í” o “ú”, se añade “es” al final. Ejemplos: bengalí-bengalíes, bambú-bambúes.