Jorge Messi, el papá de Lionel Messi, falleció el sábado 8 de agosto en su Rosario natal. Su legado quedará en la historia del deporte mundial por ser la mente brillante atrás del ídolo de fútbol. Pero además, muchos años antes de convertirse en el representante del capitán de la Selección argentina que cerró contratos millonarios, fue trabajador metalúrgico.
Fue un hombre de trabajo que padeció todas las crisis económicas que atravesaron a la Argentina, y que tomó la decisión más jugada para salvar la salud y el futuro de su hijo. Había nacido el 1 de enero de 1958, descendiente de inmigrantes italianos, y formó una familia junto a Celia Cuccittini, con quien tuvo sus cuatro hijos: Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol.
Durante años, su rutina pasó muy lejos de los flashes, ya que como técnico químico pasaba hasta 12 horas como supervisor en la planta metalúrgica de la siderúrgica Adindar, en Villa Constitución. Paralelamente, se dedicaba a su otra pasión, el fútbol, en sus días francos: dirigía los equipos infantiles del club de barrio Grandoli, donde el pequeño Leo hizo sus primeras gambetas.
El diagnóstico que lo cambió todo y el viaje a Barcelona
A los finales de los 90 la vida de Messi dio un giro inesperado cuando a Lionel le diagnosticaron un déficit de hormona del crecimiento. Ante la imposibilidad de seguir costeando el tratamiento en un país en crisis, Jorge no dudó: a través de sus contactos pidió una prueba para su hijo de 13 años en el FC Barcelona, bajo la condición de que el club asumiera el tratamiento médico.
El padre de Messi renunció a su puesto en Acindar, armó las valijas y cruzó el Atlátnco junto a Leo en el año 2000, mientras el resto de la familia se quedó en Rosario.
El arquitecto de la marca Messi
Instalado en España, Jorge Messi pasó a ser mucho más que un padre y, a medida que el capitán de la Scaloneta avanzaba en su carrera profesional, se convirtió en su representante oficial. También fue su consejero de vida y el administrador de Leo Messi Management. Además, protegió a su hijo de las presiones del ambiente.
Jorge Messi acompañó a su hijo desde su debut en el Barça, pasando por su etapa del Paris Saint-Germain y su posterior llegada al Inter Miami, hasta su consagración como campeón en el Mundial de Qatar 2022.
Su perfil lo muestra como un hombre silencioso, discreto, protector incondicional, y el pilar fundamental sin el cual la estrella de Lionel Messi quizás no hubiera llegado a brillar.
Más allá de los goles, los títulos y los récords, quien mejor lo definió fue Leo, quien lo catalogó como el referente de su vida y su carrera, aquel del que siempre esperaba sus palabras después de cada partido: "Siempre necesité su opinión", definió el "10".