ver más

Por qué hay que comer dos veces al día, según un experto en longevidad

Una propuesta nutricional analiza cómo la frecuencia de ingestas influye en la vitalidad observada en comunidades con amplia expectativa de vida.

Por
  • Agregar C5N en
  • Durante años, la cantidad ideal de comidas diarias fue motivo de discusión dentro del ámbito nutricional. Mientras algunos modelos tradicionales sostuvieron la idea de múltiples ingestas repartidas a lo largo del día, otras corrientes comenzaron a señalar beneficios asociados a una menor frecuencia, en línea con prácticas cercanas al ayuno intermitente natural, el cual favorece la longevidad según expertos.

    En ese escenario, el especialista en longevidad Dan Buettner aportó una mirada basada en más de dos décadas de investigación en territorios donde la esperanza de vida supera ampliamente la media global. Su análisis de hábitos cotidianos en regiones conocidas como Zonas Azules derivó en una propuesta concreta: realizar únicamente dos comidas al día como parte de una rutina orientada a favorecer un envejecimiento saludable.

    Buettner plantea que las poblaciones más longevas concentran la mayor parte de sus calorías dentro de una ventana de entre 10 y 12 horas. Ese patrón incluye un desayuno abundante, un almuerzo más moderado y una cena mínima o directamente inexistente. Según su observación, este ritmo alimentario coincide con prácticas que, de manera espontánea, limitan el tiempo total de ingesta y permiten largos periodos sin comer.

    Investigaciones recientes indican que una baja frecuencia de ingestas podría asociarse a menor riesgo de enfermedad.

    Por qué hay que comer dos veces al día para vivir 100 años

    Además de la frecuencia, el especialista destaca la importancia de una alimentación basada en legumbres, verduras, cereales integrales y frutos secos, con un consumo ocasional de carne y una limitación estricta de productos ultraprocesados. Entre los hábitos que describe, figura la incorporación diaria de frijoles, presentes incluso en desayunos elaborados, como sucede con la minestrone tradicional de Cerdeña.

    Dan Buettner relaciona este patrón con la longevidad observada en regiones como Okinawa, Nicoya o la propia Cerdeña, donde abundan personas que superan los 90 y 100 años con buen estado de salud. Sin embargo, la propuesta no está exenta de discusión. Diversos estudios, como uno publicado en la revista Nutrients, sugieren que una alta frecuencia de comidas podría asociarse a un mayor riesgo de enfermedad en comparación con uno o dos momentos de ingesta diaria. Aun así, la evidencia disponible indica que no existe un número universal de comidas adecuado para todas las personas.

    Profesionales como las dietistas-nutricionistas Diana Díaz Rizzolo y Bárbara Sánchez enfatizan que cada organismo responde de forma diferente según su genética, su historial y su capacidad metabólica. Para ellas, la clave es asegurar una correcta provisión de nutrientes esenciales más allá del número de comidas.

    Especialistas en nutrición destacan que la elección de alimentos naturales es determinante en la salud a largo plazo.

    En medio de este debate, sí aparece un punto de acuerdo: la combinación de una rutina activa con una dieta basada en alimentos naturales es un factor transversal entre las poblaciones longevas del mundo.

    últimas noticias

    Santilli pidió acuerdos con los gobernadores para avanzar con cambios económicos y destacó el RIGI

    Hace 2 horas

    Nancy Pazos destrozó el relato económico de Milei: "Gana en el Congreso y pierde en la góndola"

    Hace 2 horas

    Cuándo vuelve a jugar Boca tras el triunfo ante Talleres

    Hace 2 horas

    El guiño de Neymar a Lamine Yamal a días del Balón de Oro: "El mejor del mundo"

    Hace 3 horas

    Riot Games confirmó el cierre de League of Legends Classic tras el fracaso de su modo permanente

    Hace 4 horas