Un estudio sobre la percepción social de la economía argentina arrojó datos alarmantes: el 59,3% de los encuestados sostiene que el país atraviesa una crisis económica y el 65,7% afirma que las medidas de Javier Milei impactaron negativamente en su bolsillo. Esta impresión se traduce en una evaluación mayoritariamente negativa de la gestión del Gobierno, donde el 53,8% califica el trabajo del oficialismo como "malo" o "muy malo". La desconfianza se acentúa en sectores específicos, como los votantes de Fuerza Patria, donde el Índice de Confianza Pública cae a un crítico 1,21%.
Según el último informe de Proyección Consultores, correspondiente a julio de 2026, el impacto de las políticas oficiales es sentido de manera directa en la economía doméstica. Un contundente 65,7% de los ciudadanos asegura que las decisiones de la gestión libertaria han tenido un impacto negativo o muy negativo en su situación personal o familiar. En la misma línea, el 72% de los consultados afirma que su situación económica familiar ha empeorado o se mantiene "igual de mal" que en los meses anteriores. Los bajos ingresos personales y familiares se posicionan como la principal preocupación con un 49,1%, superando incluso a la inflación, que inquieta al 40,9% de la población.
La crisis también se manifiesta en la necesidad de financiamiento para cubrir gastos básicos. El estudio destaca que el 37% de los hogares tuvo que pedir dinero prestado durante el último mes para llegar a fin de mes. Entre las estrategias de supervivencia más comunes se encuentran los préstamos de familiares o amigos, el uso de cuotas en plataformas como Mercado Pago (12,5%) y el pago del mínimo de la tarjeta de crédito (13,1%). Estos indicadores reflejan un escenario de asfixia económica que afecta principalmente a los trabajadores informales y a los sectores con cobertura pública exclusiva.
En cuanto a las expectativas a futuro, el panorama no es alentador. El Índice de Perspectiva Económica (IPE) se ubica en 2,06, lo que sitúa al país en una zona de "estancamiento", más cerca del pesimismo que de la estabilidad. De hecho, sectores como la Generación X Desplazada muestran una expectativa económica negativa del 90,1%. En este contexto, la figura del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, emerge con fuerza en atributos como la "empatía con la gente", liderando este rubro en diversos segmentos como los Millennials Integrados (44,3%) y la Generación X Estable (36,1%).
Finalmente, el escenario electoral hacia 2027 muestra una paridad absoluta que refleja la polarización del país. Ante un eventual ballotage entre Javier Milei y Axel Kicillof, ambos dirigentes empatan con un 39,9% de intención de voto. Mientras el oficialismo mantiene un núcleo de apoyo duro entre sus votantes, la oposición logra capitalizar el descontento social generado por el ajuste. De cara a las próximas elecciones, el 37,8% de los argentinos ya manifiesta su deseo de que haya un nuevo gobierno de un espacio político cercano al peronismo.