Olor nauseabundo y corte total de la Ruta 11 entre Pinamar y Ostende por un desborde cloacal

Se rompió un caño del sistema de saneamiento urbano, lo que derivó en la acumulación inmediata de efluentes sobre la cinta asfáltica. Hubo complicaciones en el tránsito y fuertes olores que a residentes y turistas.

Un desborde de líquidos cloacales provocó este lunes el cierre total de la Ruta 11, en el tramo que conecta las localidades de Ostende y Pinamar. El incidente, ocurrido en el inicio de la temporada alta, generó serias complicaciones en el tránsito y fuertes olores que afectaron tanto a residentes como a turistas en la zona costera.

El colapso se localizó a la altura del kilómetro 395, a escasos metros de la rotonda de acceso a Pinamar. Las autoridades fueron alertadas poco después de las seis de la mañana sobre la rotura de una cañería del sistema de saneamiento urbano, lo que derivó en la acumulación inmediata de efluentes sobre la calzada asfáltica.

El escenario registrado mostró sectores de la ruta inundados por aguas servidas, afectando incluso las inmediaciones de un supermercado cercano. Ante la gravedad del derrame, los equipos de emergencia activaron de inmediato un protocolo de reparación, limpieza profunda y desinfección del área para mitigar el impacto ambiental y sanitario.

Personal policial abocado al operativo explicó que el corte fue preventivo para facilitar las tareas de saneamiento. Respecto a la naturaleza del hecho, un efectivo confirmó: “Hay una conexión de cloacas que provocó el derrame. Por esa razón se cortó el tránsito en el momento. El desvío se está haciendo con total normalidad por el interior de Pinamar, con salida por Ostende, hasta que se subsane la limpieza”.

Por qué se produjo el desborde cloacal en la Ruta 11

El municipio de Pinamar atribuyó la responsabilidad del desperfecto a la Cooperativa de Agua y Luz de Pinamar Limitada (CALP). En consecuencia, la administración local intimó a la prestataria para que solucione el conflicto en un plazo máximo de 24 horas, exigiendo que las tareas de reparación no interfieran con la estadía de los veraneantes ni de los lugareños.

A pesar de la magnitud del desborde, los voceros oficiales aclararon que el corte no estuvo vinculado a siniestros viales. El flujo vehicular fue derivado por calles internas de las localidades vecinas, un procedimiento que, según el reporte de las autoridades de tránsito, funcionó de manera fluida y sin mayores reclamos por parte de los conductores.

El operativo de emergencia continúa activo con el objetivo de normalizar la circulación en el corredor atlántico lo antes posible. Hasta el momento no se reportaron personas afectadas por el contacto con los líquidos, mientras avanzan las obras de infraestructura necesarias para rehabilitar la red cloacal dañada y garantizar la salubridad en la zona.