Maritchu Seitún: "El momento para poner el límite es un segundo antes de enojarte"

La psicóloga y especialista en crianza detalló las pautas desde la neurociencia para que la relación entre padre e hijos se de con empatía y respeto para enseñar a chicos motivados y seguros.

La psicóloga Maritchu Seitun, especializada en crianza, se refirió a qué hacer como padres en cuanto a los límites con sus hijos con respeto y empatía: "Los papás tratando de ser buenísimos se enojan un montón. El momento para poner el límite es un segundo antes de enojarte".

En el programa Right Now en C5N, con la conducción de Julieta Camaño, la profesional destacó que "hay que entender que son chiquitos, que no tienen fortaleza interna y que hay que ayudarlos a hacer caso. El adolescente suele decir a todo que no porque no le gusta que lo mandes. La clave de un buen límite es el no enojo, no ofenderme y no desilusionarme", reconoció.

Entre las reflexiones, Maritchu detalló el concepto de "nativos digitales" y aclaró: "Podría hacernos creer que el niño no nos necesita, pero se vincula con la frase que los niños fueron, son y serán siempre nativos vinculares, no existe un bebé sin un adulto, y un bebé que no tiene un adulto que lo cuide se muere".

La autora de Criar con empatía (2021) y Criar hijos confiados, motivados y seguros (2011) desarrolló la idea de que "las conexiones neuronales están pensadas para una conexión uno a uno" y ejemplificó con "que yo quiera creer que Plaza Sésamo o un jueguito en una pantalla lo va a hacer más inteligente es un error... lo que lo va a hacer más persona es la conexión con nosotras", aseguró.

Además, la profesional explicó que hay que interiorizarse y compartir el mundo de los chicos y todo lo que le viene del exterior, que si no ve en la casa lo hará en la escuela, con amigos, etc. y recomendó: "Aprovechar esa cercanía para poder pasar nuestra cosmovisión".

"Tenemos que compartirles que hacíamos nosotros de chicos, cómo conocimos a su papá, como podíamos vivir con una hora sola de televisión, y no como lección de vida sino para que sepan que hay otras cosas más. Les podemos resolver las cosas muy fáciles pero a la larga son más frágiles que lo que eramos nosotros", concluyó.

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