Los problemas en los huesos a medida que envejecemos

A medida que envejecemos, comenzamos a perder más hueso del que producimos, pero eso dependerá de los hábitos saludables que adapte cada persona.

A medida que las personas envejecen, el cuerpo experimenta una serie de transformaciones naturales y, entre ellos, siente la pérdida de la masa muscular y ósea. El sistema esquelético juega un papel fundamental en nuestro día a día a medida que vamos llegando a la tercera edad.

En ese sentido, el médico clínico Ramiro Heredia explicó que, durante toda nuestra primera mitad de la vida, es decir, cerca de los 35 o 40 años, los seres humanos tendemos a generar cierta cantidad de masa ósea. “Si uno tiene hábitos saludables, hace actividad física, come adecuadamente y si tiene enfermedades crónicas las controla, generamos un mayor de pico de masa ósea”, sostuvo en diálogo con Leandro Rud en La Noche por C5N.

Sin embargo, señaló que entre los 40 y 50 años, “esa masa tiende a mantenerse relativamente estable y luego empieza a mayor o menos velocidad”. “Todo depende de lo que hagamos, pero a partir de los 60 en adelante vamos perdiendo más masa”, especificó.

El envejecimiento también aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades óseas, como la osteoartritis y la osteoartritis reumatoide, y estas condiciones pueden causar dolor, inflamación y limitar la movilidad.

“Generalmente, cuando llegamos a los 80 la mayoría de la gente tiene un grado más de grande la pérdida de la masa ósea. ¿Cuáles es la peor complicación de que nos caiga la masa ósea? Sumamos fragilidad en los huesos, y eso puede llevarlo a una fractura como la de cadera que puede ser muy grave en las personas”, señaló el médico.

Los expertos sugieren que las mujeres comiencen a hacerse pruebas para detectar la osteoporosis a los 65 años. También debería evaluarse a las mujeres menores de 65 años con alto riesgo de fracturas. Los hombres deberían discutir con su médico cuándo les convendría hacerse una evaluación.

Qué es el cáncer en los huesos

El signo más común de cáncer de hueso es dolor en el hueso afectado. Si bien al principio, el dolor no es constante, a medida que crece, el dolor será constante, y puede empeorar con la actividad.

El cáncer puede ocasionar pérdida de peso y agotamiento. Si éste se propaga a los órganos internos, también puede causar otros síntomas. Por ejemplo, si el cáncer se propaga a los pulmones, puede causar problemas para respirar.

Con más frecuencia, estos síntomas son causados por afecciones distintas al cáncer, como lesiones o artritis. Aun así, si estos problemas perduran un tiempo prolongado sin un motivo aparente, debe consultar con su médico.

“Está subiendo la incidencia del cáncer en personas más jóvenes en el mundo. De acuerdo a un trabajo que se publicó hace unos meses y, se analizó la década entre 2009 y 2019 en Estados Unidos, vieron que habían aumentado el cáncer en gente más joven y bajó en personas mayores. Y eso tiene que ver mucho con los hábitos que tenemos: se lo asoció con el consumo de alcohol, al consumo de tabaco, a los alimentos ultraprocesados”, aseguró Ramiro Heredia.

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