Una joven de 21 años quedó detenida el viernes en una cárcel de la localidad platense de Gorina tras intentar ingresar al servicio penitenciario con un pollo relleno con cocaína y marihuana, que era para su novio, quien está preso allí.
Una joven de 21 años quedó detenida el viernes en una cárcel de la localidad platense de Gorina tras intentar ingresar al servicio penitenciario con un pollo relleno con cocaína y marihuana, que era para su novio, quien está preso allí.
El personal de requisa del Servicio Penitenciario Bonaerense y de la Policía encontró dentro de la carne dos envoltorios. Se trataba de una sustancia verduzca que resultó positiva de cocaína y otra de polvo blanco con resultados para cocaína. Por ese motivo, bautizaron al procedimiento como "pollo al verdeo y a la sal".
El episodio sucedió en la unidad 18 de la cárcel cuando se disponían a revisar los alimentos y encomiendas que los visitantes habían llevado a los presos. En ese momento la mujer se mostró nerviosa y al divisar las drogas, dieron cuenta qué había hecho.
Posteriormente, intervino la Policía y personal de la subcomisaria de Gorina quienes secuestraron las sustancias y aplicaron los test de orientación.
La operación arrojó que dentro del pollo había de 26 gramos de marihuana y 2,6 gramos de cocaína, por lo que la joven terminó detenida en el marco de la ley 23.737 en una causa a cargo de la UFI N° 18 del fiscal Hugo Tesón.
Por su parte, el hombre detenido, novio de la joven al que se le iba a entregar el alimento con estupefacientes, quedó a disposición de un juzgado de Lomas de Zamora por el delito de tenencia ilegal de armas.