La venta de carne de burro en Chubut agotó su stock en tiempo récord: "En un día y medio no quedó nada"

La nueva alternativa cárnica impulsada en Trelew generó un alto interés entre los consumidores por su valor económico y su gran similitud con los cortes vacunos tradicionales.

La prueba piloto para comercializar carne de burro en Chubut superó las expectativas de sus impulsores. La propuesta, autorizada por el Ministerio de la Producción y con estrictos controles bromatológicos, agotó su stock de manera inmediata.

Julio Cittadini, productor rural de la zona, destacó la rapidez de las ventas iniciales en los mostradores. "Lo que se puso al público, que nosotros calculábamos que podía durar para una semana, se fue en un día; en un día y medio no quedó nada", relató a Infobae.

Una degustación libre y gratuita en una parrilla de Trelew también completó sus lugares disponibles de inmediato. El evento evidenció una excelente recepción de la gente frente a un animal que ofrece cortes muy demandados como vacío, entraña, costillar y lomo.

El precio resultó un factor clave para este suceso comercial, con un costo al público de $7.500 pesos el kilo. "En la cuadrilla vas a poder tener cualquiera de los cortes que mencionaste porque son los mismos cortes prácticamente que un vacuno", afirmó Cittadini.

La iniciativa productiva desafía las costumbres alimenticias argentinas

El proyecto nació como una respuesta ante el declive de la ganadería habitual en el sur argentino. "En la mayoría de esos campos que se cierran a la producción ovina no es posible la explotación vacuna, porque los campos no son aptos para eso. Y ahí es donde surgió el burro como una alternativa por su carácter aguerrido para mantenerse en la estepa patagónica", explicó el productor.

El principal reto para el desarrollo del mercado radica en los hábitos alimentarios nacionales. "Más allá de la figura del asado, la figura del burro como alimento se me hace que al argentino es una barrera que tiene que levantar", reconoció el emprendedor, tras recordar que naciones como Italia, Francia y China consumen grandes volúmenes de esta carne.

A nivel local, la comercialización carece de conflictos o rechazos por parte de los organismos de control. "En la zona no tenemos ningún tipo de controversia, ni hemos tenido ninguna salida de ningún organismo que salga a pegar a este tipo de producción. Todo lo contrario: mayoritariamente aparece como una cosa con expectativa y muy buena recepción", concluyó el productor.