La NASA anunció este martes que la primera etapa del proyecto Artemis, que busca llevar a la humanidad de regreso a la Luna, fue un éxito. La agencia espacial lanzó durante la madrugada el nanosatélite CAPSTONE que pondrá a prueba una órbita lunar que nunca se ha navegado antes.
El satélite despegó a bordo de un cohete de la empresa Rocket Lab. El lanzamiento se hizo desde la península de Mahia, en el este de Nueva Zelanda, cerca de las 7 de la mañana de Argentina. Bradley Smith, el director a cargo de las operaciones, lo describió como "absolutamente fantástico".
CAPSTONE es apenas más grande que un horno microondas y tiene un peso similar al de una valija. Su misión es explorar y testear la nueva ruta hacia la Luna que será utilizada por la estación espacial Gateway, un puesto de avanzada especial que dará apoyo a las misiones lunares de los astronautas.
El nanosatélite realizará una órbita alargada alrededor de la Luna que pasará a 1600 kilómetros de distancia en su punto más cercano y 70.000 kilómetros en el más lejano. El objetivo final de la misión Artemis es llevar a la primera mujer y la primera persona de color a la Luna y establecer una base permanente.