Luego que Máximo Thomsen, uno de los rugbiers condenados a prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa, hablara por primera vez desde la cárcel, la mamá del joven asesinado en Villa Gesell en enero de 2020, hizo un duro descargo a las palabras del acusado.
Graciela Sosa recurrió a sus redes sociales para responder a la defensa que hizo el rugbier que rompió el silencio y dio su propia versión de los hechos de la fatídica noche del 18 de enero en la puerta del boliche Le Brique en la costa atlántica.
Desde la Alcaidía N°3 de Melchor Romero, el joven de 24 años brindó una entrevista a Telenoche y si bien reconoció que fue partícipe de la pelea y que le pegó a Fernando, aseguró que “nunca quise que esto terminara así”. “Es difícil, porque es un cargo de conciencia importante, porque cuando uno no lo busca, no espera esta consecuencia”, aseguró el oriundo de Zárate.
En ese contexto, la primera respuesta de Graciela fue publicar una foto con la zapatilla que tiene rastros de sangre de su hijo y que en el juicio se comprobó que era de Thomsen, escribió: “No se olviden que es la sangre de mi hijo. Es imposible perdonar lo que hicieron”.
Graciela Sosa mamá de Fernando Báez Sosa
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En la nota, el detenido no solo dio la versión de sus hechos, sino que en ciertos tramos de la misma se quebró en llanto. “Yo quería contar que había sido partícipe, pero no tenía intención de que pasara eso”, aseguró Thomsen.
En ese punto, la mujer fue contundente a la hora de responderle a Máximo. “Podrán hablar de arrepentimiento, de llanto, de ‘su libertad’, pero la única víctima es, fue y será Fernando Báez Sisa, asesinado a golpes”, señaló acompañado de una foto con su marido e hijo.
Graciela Sosa mamá de Fernando Báez Sosa
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Máximo Thomsem habló por primera vez y apuntó contra sus compañeros
Máximo Thomsen fue condenado a prisión perpetua el 6 de febrero de 2023 junto con Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Luciano Pertossi y Matías Benicelli, por el delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso ideal con lesiones leves.
En una entrevista a Telenoche, el exrugbier aseguró: “Estuve ahí, participé, le pegué, pero nunca quise que esto terminara así. Es difícil, porque es un cargo de conciencia importante, porque cuando uno no lo busca, no espera esta consecuencia”.
Sobre la trágica noche, el joven indicó que llegó borracho a Le Brique y que en un momento se encontraba parado junto a la barra y lo ve a Matías Benicelli que “se estaba agarrando la cara y me dijo que le pegaron. Al toque lo agarra del cuello un Seguridad, lo levanta y le digo: 'por favor, bajalo que lo vas a matar'”. Acto seguido, la Seguridad del lugar les ordenó que se retiren del establecimiento.
“En ese momento desconocía y después me enteré que había sido Fernando el que le pegó. Porque Matías estaba separándolo a él con otra persona, que nunca supe quién era, y cuando le puso la mano en el pecho, se ve que se sintió amenazado y le pegó una piña en la frente", aseguró. “A mí me pusieron como que yo me peleé adentro del boliche y yo nunca me peleé adentro del boliche”, sostuvo.
En otro fragmento de la entrevista, Thomsen señaló que el que le pega la primera piña a Fernando fue Enzo Comelli “porque era el que le había pegado a Matías, le pegó y yo fui atrás a meterme en el grupo. Siento que me pegan una piña en el mentón y empiezo a tirar patadas al aire”.