Un jubilado de Neuquén que alquiló su casa para que funcionara un prostíbulo evitó ir a juicio oral por el delito de facilitación de la prostitución tras alcanzar un acuerdo económico con una de las víctimas. El Tribunal Oral Federal (TOF) homologó la resolución que pone fin a un proceso penal de más de diez años.
El imputado deberá abonar la suma de $4.000.000 en un único pago a la querellante. Una vez acreditado el depósito, el hombre de casi 70 años recibirá el sobreseimiento definitivo y quedará libre de las medidas cautelares que pesan sobre su persona.
La acusación fiscal sostuvo que el hombre alquiló su vivienda de la calle Libertad al 900 a los administradores de un prostíbulo durante tres años. La investigación determinó que el dueño de la propiedad obtuvo beneficios económicos mediante la explotación sexual ajena en ese domicilio.
La Justicia consideró el delicado estado de salud del acusado para avalar la reparación integral. El jubilado padece cáncer y atravesó diversas intervenciones quirúrgicas, factores que dificultaron la realización del debate oral y público, según los informes médicos.
El convenio abarca exclusivamente a una de las mujeres afectadas por la actividad del local. De las otras tres víctimas identificadas en la causa, una desistió del reclamo judicial, mientras que el paradero de las restantes es desconocido para las autoridades. El Ministerio Público Fiscal respaldó la propuesta de la defensa con el acompañamiento de organismos de asistencia.