Los focos de incendios en la provincia de Chubut siguen activos pese a las precipitaciones que cayeron en las últimas horas y uno de los sitios más afectados, entre las 12.000 hectáreas que se quemaron hasta el momento, fue la paradisíaca playa de Puerto Patriada.
La periodista Luciana Avilés marcó en el móvil de De Una, por C5N, la gran cantidad de turistas que visitan Puerto Patriada y expuso el daño que sufrió la zona por los incendios: "Puerto Patriada pertenece a El Hoyo. Era el paraíso de estas tierras, donde todos querían venir a descansar y pasar su verano a orillas del Epuyén. Hoy, no existe nada, está totalmente consumido por las llamas".
"El día que ocurrió esto había más de 3.000 turistas veraneando en la costa del Lago Epuyén, en la zona de Puerto Patriada. Tuvieron que ser evacuados. El día anterior se restringió el acceso a más de 4.000 turistas a esta zona porque estaba totalmente cubierta. Puerto Patriada tiene solo un acceso y estaba totalmente cubierto", agregó en esta línea.
En tanto, el Fiscal Jefe de la Fiscalía de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, y el comisario general de la Policía de Chubut, Andrés García, brindaron este lunes una conferencia de prensa en la que dieron a conocer detalles de la investigación sobre los incendios forestales en la provincia, que podrían haber sido motivados por una "disputa por tierras" dentro de una comunidad mapuche.
El jefe de la policía chubutense explicó que, a partir del análisis de cámaras de seguridad de la zona, "llamó la atención a los investigadores que, minutos después de iniciado el incendio, se observa bajar a dos camionetas desde Puerto Patriada cargadas de elementos personales, tipo una mudanza, incluso varios elementos en cajas".
"Nos llamó la atención porque todos sabemos que la mayoría de los vecinos, debido a la virulencia con la que se inició el incendio, no llegaron a sacar siquiera su documentación personal", agregó García.
Incendios en Chubut: así quedó la casa de Lucas Chiappe, reconocido fotógrafo y ambientalista
Los voraces incendios en Chubut tienen un nuevo damnificado: se trata de Lucas Chiappe, reconocido fotógrafo y ambientalista, todo un referente de la zona de Epuyén desde hace décadas, quien sufrió la destrucción de su casa ante el brutal avance de las llamas.
Chiappe se instaló en la zona en 1976, cuando compró una chacra de 24 hectáreas junto a su compañera, Jillian Webb. A principios de los 80 fue uno de los impulsores de la Comisión de Defensa del Valle de Epuyén, que logró detener una hidroeléctrica que amenazaba con cambiar para siempre la fisonomía del lugar. Fue uno de los referentes locales durante aquella lucha, y en 1990 creó el Proyecto Lemu, dedicado a la revalorización de los bosques nativos andinopatagónicos.
Además, desde ese espacio, Chiappe impulsó el primer Parque Provincial del Noroeste del Chubut (el Parque Provincial Cerro Pirque, en 1993), del Parque Municipal Puerto Bonito (2002), del cambio de status de la Reserva Forestal Epuyén en la Reserva Protegida y de usos Múltiples Lago Epuyén (2003) y del Área Protegida Municipal Cerro Coihue (2012), todos en el valle de Epuyén.
"Había cinco casas acá, se quemaron cuatro, quedó una nada más. Vivíamos, trabajábamos, criamos hijos, nietos, vivimos en algo así como una comunidad familiar", relató Lucas a Bernardo Maniago, en De Una, por C5N.
La destrucción de su casa "fue el sábado, pero este incendio empezó tres días antes". "Estaba arriba en el cerro Pirque durante todo el día anterior. Estuvimos esperándolo, hubo una cuestión de baja presión, no había viento, entonces quedó detenido. Y se empezó a avivar cuando comenzó el viento fuerte del oeste, típico, y luego empezó a agarrar toda la ladera", contó.
"Desde el día antes teníamos seis motobombas, todos los equipos, incluso un dron para ir siguiendo cómo venía la mano y de pronto se desató y cruzó al otro lado del río y subió a lo que es el balcón. Pensamos que había pasado lo peor, pero teníamos tres líneas de precaución antes de las casas. Tengo tres hijos y seis nietos. Menos los más pequeños, estaban todos aquí, pero aparte había una banda de amigos que son estas brigadas voluntarias de jóvenes", explicó.
Luego, lo peor efectivamente llegó: "Estábamos en plena acción cuando de pronto miramos para el lado que nunca lo esperamos, que era la Garganta del Diablo, y de ahí salió este dragón, una bestia enfurecida y no nos dio más tiempo que tirar las motobombas, tirar las mangas y salir corriendo perseguidos por el fuego. Tuvimos que pasar un puente colgante sobre el río, caminando una pasarela para poder llegar a este lugar. Es que es muy difícil escaparse de acá". "Nunca vi esto hasta ahora, son 32 años que tengo de participar en incendios forestales", sentenció.