Ahora los estudiantes solo podrán faltar 5 veces por bimestre.
El Gobierno porteño anunció un ajuste en el control de ausencias y redujo de 25 a 20 el máximo de inasistencias permitidas por año en la secundaria, tanto en escuelas públicas como privadas. La medida busca combatir el ausentismo reiterado y mejorar el desempeño académico de los estudiantes.
Actualmente, 9 de cada 10 faltas no se justifican y la tasa de ausentismo alcanza el 19,6% en el nivel secundario. “La presencia en el aula es determinante para el aprendizaje”, remarcaron desde el Ministerio de Educación porteño, que en el marco del Plan Buenos Aires Aprendeactualizó el Reglamento Escolar y el Régimen Académico. La decisión impacta sobre 200 mil alumnos.
Hasta ahora, los estudiantes podían acumular 25 faltas anuales y la regularidad se evaluaba al cierre de cada bimestre, con excepciones a criterio docente. Desde este año, el límite baja a 20 faltas, con un máximo de 5 por bimestre y sin excepciones discrecionales. Además, se contabilizarán llegadas tarde y vacaciones fuera de los recesos oficiales.
Por su parte, el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, se refirió a la actualización del reglamento escolar y expresó: "¿Cuándo se naturalizó que los chicos falten casi dos meses por año a la escuela y no pase nada? Durante años se relativizaron las reglas y eso tuvo consecuencias: más ausentismo, peor desempeño y abandono escolar. El problema no son los chicos, está claro. El problema son los que instalaron la idea de que faltar no importaba y que todo daba lo mismo. Se terminó esa época. En la Ciudad volvemos a lo básico: estar en la escuela no es opcional y faltar tiene consecuencias. Punto.”.
jorge macri la rural
La nueva normativa se complementa con políticas de prevención: desde la segunda falta injustificada se activan alertas a las familias y acompañamiento personalizado. También funciona el Sistema de Alerta Temprana para el Abandono Escolar, que envía notificaciones a través del WhatsApp de la Ciudad. Mercedes Miguel, ministra de Educación, subrayó: “Si no están en el aula, no podemos enseñarles. Buenos Aires pone la presencia en el centro del aprendizaje. El compromiso empieza por los adultos y se construye en comunidad”.
Por otra parte, los equipos directivos recibieron nuevas herramientas para enfrentar el desafío del ausentismo y fortalecer la calidad de los aprendizajes. Entre ellas se destacan los tableros de presentismo, el uso de inteligencia artificial y el seguimiento nominal a través de la plataforma Aprende BA, que permiten tomar decisiones basadas en evidencia y actuar de manera preventiva.
La gestión escolar también se potenció con la incorporación de la Huella Digital Docente, un sistema que refuerza la cultura institucional del ejemplo y la responsabilidad de los maestros frente a sus alumnos. Con estas innovaciones, la Ciudad busca consolidar un modelo educativo más transparente y eficaz, donde la asistencia y el compromiso de toda la comunidad escolar sean pilares fundamentales para mejorar los aprendizajes.
Por último, desde el ministerio de Educación porteño remarcaron la importancia del control en la etapa secundaria donde los estudiantes empiezan a ejercer mayor autonomía. Las faltas sostenidas aumentan significativamente el riesgo de abandono de la escuela. En la actualidad, la tasa de inasistencia en promedio equivale a 27 faltas al año , lo que significa que se alumno o alumna no recibe clases casi por dos meses. "Cada día que el estudiante no está en el aula es un día menos de aprendizaje, de hábito y de proyecto", señalaron.