Además de ser el guitarrista y cantante de Los Pericos, Juanchi Baleirón tiene una extensa y exitosa carrera como productor. Desde 1990 en adelante, construyó un camino paralelo como productor, convirtiéndose en un engranaje clave para moldear el sonido del rock argentino.
Durante más de tres décadas trabajó junto a bandas tan diversas como Attaque 77, Estelares, Ciro y Los Persas, 2 Minutos, Los Auténticos Decadentes, No Te Va Gustar, Los Super Ratones, Massacre, La Mosca y Cadena Perpetua.
El secreto de esa capacidad de adaptación radica en una formación musical sin prejuicios ni etiquetas. Con un bagaje de influencias sumamente diversas, que van desde el reggae y la new wave hasta el heavy metal, desarrolló una versatilidad que le permitió entender el lenguaje de cada artista, descifrar qué los hace únicos y captar la esencia más pura de una banda sin imponer fórmulas ni disfrazar su naturaleza.
"Ser productor pasa por tener criterio y tomar decisiones: esto sí, esto no, esto va, esto no va. Tenés que ver la foto de lejos, siempre. Entender que la esencia de esa banda que estás grabando es eso que sucede entre ellos. No hay que entrometerse tanto", remarca Juanchi, en diálogo con C5N.
El músico de Los Pericos no cree en los manuales, pero sí en los detalles. Y prefiere la frescura antes que la perfección. "No existe el librito del productor. Vos tenés que sentarte delante del artista y entender lo que está pasando: quién es, de dónde viene, adónde va, qué es lo que quiere. Y muchas cosas intuirlas, olfatearlas", asegura.
Juanchi parece tener siempre a mano la llave del hit. Cuenta con el don de detectar dónde está la magia. Cuando eso ocurre, el desafío es convencer a los músicos.
"A veces hay que buscar, desde el lado del productor, cosas que la banda no ve, que pueden ser un tema raro, un tema viejo o un tema sin terminar. En esos lugares se encuentran esas perlitas", subraya Baleirón.
"No tenés que ser un manipulador, tenés que ser un tipo que convence con hechos y con logros. Es generar confianza, seguridad. Los músicos somos personas medio raras. Cada uno tiene su psicología, y hay que encontrar la forma de potenciar su rol dentro de la banda", sostiene.
Muchas de las canciones que Juanchi produjo terminaron convirtiéndose en verdaderos himnos: Espadas y serpientes, Hacelo por mí, Donde las águilas se atreven(Attaque 77); Yo te quiero dar, Baila para mí, Para no verte más(La Mosca); Un osito de peluche de Taiwán, La prima lejana(Los Auténticos Decadentes); Un día perfecto, Ella dijo(Estelares); La octava maravilla, La reina de Marte(Massacre); Cero a la izquierda, Chau (No Te Va Gustar); Astros, Me gusta, Mírenla (Ciro y Los Persas)… y siguen los éxitos.
"No tenés que ser un manipulador, tenés que ser un tipo que convence con hechos y con logros" "No tenés que ser un manipulador, tenés que ser un tipo que convence con hechos y con logros"
Al repasar esta inagotable lista resulta evidente que el olfato de Baleirón trasciende las modas pasajeras. Lejos de ser éxitos efímeros, todos estos temas superaron con creces la prueba más dura para cualquier composición musical: dejar una huella, un legado. La vara del tiempo como único juez para saber si un tema llegó para quedarse.
"Una canción, para convertirse en clásico, tiene que envejecer bien. Ningún clásico deja de sonar antes de los diez años. Si pasaron diez años y sigue sonando, ya es un clásico", asegura Juanchi.
10 discos producidos por Juanchi Baleirón