Un ejemplar de delfín franciscana quedó varado en la margen sur de la desembocadura del Río Negro y fue devuelto al agua luego de que le hicieran masajes por más de 50 minutos para que recobrara sus fuerzas. El animal se alejó nadando.
Un ejemplar de delfín franciscana quedó varado en la margen sur de la desembocadura del Río Negro y fue devuelto al agua luego de que le hicieran masajes por más de 50 minutos para que recobrara sus fuerzas. El animal se alejó nadando.
El hecho ocurrió el lunes en la localidad de Viedma, cuando llegó la alarma en la zona conocida como El Pescadero, en la desembocadura misma del Río Negro con el océano Atlántico, donde el Pontoporia blainvillei, tal su nombre científico, quedó varado en la playa y tuvo que ser reanimado con técnicas de masajes apropiados para la especie y luego devuelto al río en medio de una lona.
El operativo para salvar al cetáceo estuvo a cargo de los técnicos de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Viedma a partir de un llamado del personal de la Prefectura Naval Argentina.
El varamiento del animal vivo se produjo cuando quedó encallado y tuvo que ser rescatado para que no muera en la playa, luego de quedar en evidencia para los pobladores de la playa de El Cóndor, un lugar con agua dulce donde se puede pescar y hacer playa, cuando bajó la marea y se disparó el pedido de auxilio.
Esta especie de delfín franciscana se encuentra en estado de conservación Vulnerable y su principal amenaza es la captura incidental por redes de pesca.
Este ejemplar habita la costa atlántica desde el río de La Plata hasta la provincia y se introduce en el río aún pasando Viedma y Patagones hacia el oeste.
La Fundación Cethus, que desde el año 1992 investiga la actividad de los delfines que hay en la provincia, tanto el Franciscana como Nariz de Botella, advirtió que es alta la mortandad de estas especies que habitualmente suelen morir enmallados en redes, por lo que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo calificó de Vulnerable.