El principal sospechoso del asesinato de Beatriz Mansilla, la jubilada de 80 años que a principios de esta semana fue asesinada a golpes en su casa de la localidad de Carapachay, partido de Vicente López, se suicidó este miércoles cuando la policía estaba a punto de detenerlo por el crimen.
El hombre, identificado como Ezequiel Alejo Varela Pascuali, se quitó la vida de un disparo en la cabeza en un domicilio ubicado en la calle Tres de Febrero al 2000 de la localidad de San Andrés, partido bonaerense de San Martín. Los investigadores dieron con su paradero gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad y a declaraciones de testigos.
"Un testigo que estuvo con él contó que el acusado le confesó el hecho de punta a punta, fuimos a buscarlo y, cercado, se suicidó", informó un vocero encargado de la pesquisa.
En el lugar trabajan detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro. Según pudo saber C5N el fiscal de Vicente López a cargo de la causa, Alejandro Musso, se dirigía al lugar.
Mansilla fue hallada sin vida por su propio hijo, Daniel Alberto Diabiasi, con quien convivía en un domicilio ubicado en la calle Esteban De Luca al 5200. Estaba atada de pies y manos a una silla y tirada en el suelo de un pasillo que da al living principal, a un baño y a una habitación de servicio.
Según confirmaron fuentes de la investigación, los estudios forenses preliminares sobre el cuerpo de la víctima indicaron que Mansilla fue estrangulada con un cinturón de cuero negro que tenía alrededor del cuello