La autopsia a Rocío Belén Gómez, la joven de 25 años que fue asesinada por su expareja en Santa María de Punilla, expuso que recibió más de 10 puñaladas que le lesionaron órganos vitales. Además, advirtió que la víctima falleció por un shock hipovolémico ya que sufrió varias heridas.
El hecho ocurrió en una vivienda situada en la esquina de Echeverría e Independencia, en el barrio Santa María Oeste, donde, según la reconstrucción realizada por los investigadores, el presunto agresor y la víctima se reunieron para ver la final entre la Selección argentina y España por la final del Mundial 2026. En este marco, las autoridades detuvieron a un hombre identificado como Maximiliano Braudaco, quien era la expareja de Gómez.
De acuerdo a la investigación, la pareja habría discutido y el hombre la atacó con un cuchillo. Si bien la madre de la víctima intentó frenarlo, terminó encontrando a su hija sin vida en la vía pública, según declaró ante las autoridades. El acusado escapó pero fue capturado a pocas cuadras gracias a un operativo cerrojo de la Policía local.
Rocío Gómez y Maximiliano Braudaco.
Redes sociales
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba, la Fiscalía de Instrucción N°2 de Cosquín calificó el caso como homicidio agravado por femicidio, delito que prevé prisión perpetua según el artículo 80 del Código Penal. La víctima era madre de tres niñas.
El caso tomó mayor relevancia por los antecedentes: la madre de Rocío Belén Gómez había denunciado a Maximiliano Braudaco por violencia familiar. En 2025 fue condenado y cumplía una pena condicional en el mismo domicilio.